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Opinión

Historias de la Marina

Trinquet Rovellet de Dénia.

Trinquet Rovellet de Dénia. / Frediesport

Hace muchos años, tantos como tiene el trinquete de Benidorm, bajo la sombra de una garrofera del hermano de Pérez Devesa, el alcalde que tanto apoyó a la selección valenciana, se organizaban sentidas tertulias en torno a la pilota valenciana. De allí, estoy seguro, surgió la idea de construir la instalación que el juego a Llargues merecía. Una calle artificial con la longitud y la altura que permitiera disfrutar de los saques y los restos. Es una obra única que el alcalde no dudó en ofrecer a Benidorm, como regalo a su identidad, a la lengua de los herederos de aquel poblado de pescadores. Junto a la universalidad, el brillo de lo autóctono.

Pedro Zaragozá, el alcalde que creó el Benidorm universal, el primero que permitió el uso del bikini en las playas, un hombre visionario, gran aficionado a la pilota valenciana, participaba en aquellas tertulias y se había ganado el derecho a ser escuchado con respeto y hasta veneración. Siempre recordaba que eso de La Marina Alta y Marina Baixa, (nombre con el que bautizaron al trinquete privado de aquellos tiempos) era un invento reciente sin calado históricoun invento de los despachos que trazaron líneas para delimitar comarcas. Tenía sustancia la afirmación porque venía de un hombre con visión futurista. Ocurre que La Marina era demasiado extensa y parecía razonable dividirla, así es que a nivel burocrático se opta por la división geográfica pero a nivel popular, a nivel de “aficionats al joc de pilota”, que son los que saben de herencias y tradiciones, La Marina es La Marina de siempre, digamos desde Ondara a La Vila Joiosa y todos los pueblos que miran a la mar. Y que nadie se me ponga exquisito.

La mare de la pilota

Y en La Marina, sin altos ni bajos, se mantiene una profunda afición al Joc de Pilota. Allí siguen activos los trinquetes de El Verger, Pego, Ondara, Dénia, Xabia, Pedreguer, Benissa, Orba, Murla, Benidorm.. y no sé cómo anda el de Gata. Y de allí, comarca que según El Rovellet, “ es la mare de la pilota” han surgido pelotaris de renombre, tantos y de tanta calidad que nos abstenemos de citarlos. Y allí, en Benissa, se disputó el pasado domingo “ la més gran partida que han vist els més majors”, según testimonios más que sobrados. Protagonistas y vencedores de ese duelo histórico fueron Francés y Nacho, que vuelven a La Marina al trinquet de Pedreguer este sábado para enfrentarse en una muy atractiva partida de la Lliga a uno de los tríos favoritos: Giner de Murla, Héctor de La Vall de Laguart y Carlos de Genovés. O sea pelotaris del Vinalopó, l’ Horta Sud, La Marina y La Costera. El domingo sigue la competición en Dénia (11:45 h) con De la Vega y Gimeno contra Pere Roc, Guillermo y Jesús.

Y uno recuerda aquellas tertulias de la garrofera en un rincón de La Marina donde se rendía culto a un deporte que nunca entendió de fronteras que supo respetar la tradición heredada desde los tiempos del Roig d’ Alcoi y convertirla en un valor de futuro. Aquella garrofera, con aquella sombra y aquellas paellas marineras, bien podría ser la capital geográfica y sentimental del Joc de Pilota.

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