Opinión | Bolos
Una comisión arrogante y demagógica
Alberto Núñez Feijóo cometió errores durante la crisis institucional tras la dana, pero la comisión de investigación es un espectáculo que reaviva el dolor de las víctimas

Rufián y Feijóo se enzarzan en la Comisión de la dana / Levante-EMV
Imagino la desafección de los familiares de las víctimas de la dana si, además, han tenido el disgusto de asistir a la comparecencia de Alberto Núñez Feijóo en el Congreso. El líder del PP ha cometido varios errores durante la crisis institucional valenciana; el principal, creerse la autoficción de Carlos Mazón, seguro que más por obligación que por devoción. Pero debió exigir su dimisión en cuanto se supo que estuvo de alegre sobremesa en el peor día para muchos, como se comprometió ante algunos empresarios. Sobrevaloró la capacidad del entonces inquilino del Palau para desgastar aún más a Pedro Sánchez. Esa es la responsabilidad política de Feijóo, de manual.
Esa comisión de investigación —también la del Senado— es pura bronca, espectáculo arrogante y demagogia populista por parte de todos. Una burbuja que reaviva el dolor de quienes perdieron a un ser querido y que solo busca afianzar los bloques parlamentarios para culpar al adversario. En una política de altura, los diputados y senadores de la Comunitat Valenciana se habrían puesto de acuerdo para reconducir el trabajo, en aras de unas conclusiones mayoritarias y con el máximo protagonismo para las asociaciones de víctimas.
El matonismo de Gabriel Rufián es insoportable; Compromís continúa a la deriva; los del PSOE podrían aplicarse algún día; el PP aprieta filas; y Gil Lázaro parece salido del NO-DO. Difícil será para los miles de damnificados por la gran riada sintonizar con algún de esos mensajes, porque, cuando paseas por la zona cero, en casi todos los corrillos se subraya que han pasado página con más pena que gloria, mientras crece la desconfianza en las instituciones. Ese común denominador que detectan todos los estudios sociológicos se agrava en cada una de esas sesiones de sus señorías, que son la gran muestra de la antipolítica que aseguran combatir.
Horas antes, el insulto de una concejala del PP a Sánchez en un mitin del partido en Teruel centró la atención. Feijóo pudo aprovechar la tribuna parlamentaria para rebajar la tensión y desautorizar a la edila de Vallanca. Vicent Mompó y Juanfran Pérez Llorca surfean. La polarización, además de pésima aliada, deshumaniza.
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