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¡Burro, burro!

Ghezzal celebra un tanto marcado al Ahletic Club en mayo de 2012

Ghezzal celebra un tanto marcado al Ahletic Club en mayo de 2012 / Manuel Bruque/EFE

El Athletic Club es el club de fútbol de élite más singular del mundo. Solo ficha vascos y navarros, con una base de futbolistas de la casa. Es un club admirado y envidiado a partes iguales, que ha hecho del relato su forma de estar en el mundo y que ha conseguido, con esa filosofía, ser de sus socios y estar siempre entre los grandes. No en balde es, junto a Barça y Madrid, el único que jamás descendió a Segunda. Su éxito no son los títulos; es mantenerse fiel a sus principios desde 1898. Su hinchada, por supuesto, se siente plenamente identificada con el club y sus principios. Y dispuesta a que siga siendo así 128 años más.

El Llevant se cruzó en su camino justo en el peor momento histórico de los leones. En la temporada 2006/07 se salvó del descenso en la última jornada, tras vencer a la escuadra granota 2-0. Para quienes escuchamos los audios que salieron a la luz con posterioridad, no hubo nada de presunto y sí todo lo que pareció. Curiosamente, con Villar en la Federación, el escudo que quedó salpicado con todo aquello fue el blaugrana, con Rubiales por cierto sobre el césped, y no el beneficiario de aquel “presunto” amaño.

Portazo al viejo San Mamés (2013). En otro episodio mucho más feliz, el Llevant fue quien cerró las puertas del viejo San Mamés por partida doble: el 26-5-2013, con gol de Juanlu en el 90’, la vieja Catedral se despedía de Primera con victoria levantina. Pero el último partido oficial fue días después, el 2 de Junio, justo 50 años después del primer ascenso granota a Primera. Los filiales de Athletic y Llevant empataron a dos en un partido del playoff de ascenso a Segunda. Roger Martí con el empate definitivo de los blaugrana fue el último que celebró un gol agridulce que no sirvió para pasar de ronda.

A Europa contra el Athletic (2012). Los bilbaínos también vivieron desde el césped uno de los momentos más climáticos de la historia levantina: el 13 de mayo de 2012 la victoria por 3-0 en Orriols sirvió para clasificarse para la Europa League. Justo 105 años después de la fundación del FC Cabanyal que luego cambió su nombre a Llevant FC el equipo de la Platgeta llegaba a disputar competición continental.

“¡Burro, burro!”. La Liga de Tebas denunció insultos en el empate con el otro Atlético, el de Madrid. La esperpéntica nota registraba los cánticos contra el árbitro, en tres ocasiones, de parte de la grada: “¡Burro, burro!”. Algunos dirigentes de nuestro fútbol parecen más preocupados por reconvertir las gradas en plateas de teatro que por extirpar con contundencia los brotes realmente violentos que, de forma reiterada, y en algunos casos organizada, se producen en algunos estadios.

“Burro, burro” es lo que muchos donostiarras pensaron del trencilla del derbi la semana pasada, cuando expulsó a Brais después del “teatret” de Paredes, condicionando el resultado final. Pese a haberse plantado en la semifinales de Copa, el Athletic de Valverde está jugando bastante mal y el Llevant, cada vez mejor. Confiemos que el árbitro no tenga protagonismo ni en el césped ni en el VAR. Que seamos mejores y que, además, nos llevemos los tres puntos. 

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