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Director de Levante-EMV

La reincidencia de Ábalos

En su primera aparición pública tras ingresar en prisión, el otrora poderoso Ábalos se encuentra solo, mientras el PSOE cambia de estrategia para contentar a Junts y a la derecha

El el empresario Víctor de Aldama y exministro Jose Luis Ábalos, durante la audiencia preliminar en el Tribunal Supremo.

El el empresario Víctor de Aldama y exministro Jose Luis Ábalos, durante la audiencia preliminar en el Tribunal Supremo. / JJ Guillén / EFE

Como la última vez que desee suerte a una personalidad en apuros judiciales casi me envía a un escuadrón del ICE de Trump, seré prudente con la primera aparición pública de Ábalos tras su ingreso en prisión, porque todavía no ha salido ninguno de los históricos abalistas de aquí en plan Judas Iscariote. Y esos que más rajan han dejado sola —con Fernández Bielsa— a la diputada que lo sustituye, la alcaldesa de Llaurí, Ana González, para purgar penas en su escaño tras sus excesos al volante. Porque la ahora afamada Carmen Martínez, por la comisión de investigación de la dana, hace tiempo que no se hace una foto junto a Bielsa y está ocupada en marear a su predecesora. Así que los diputados valencianos en el Congreso son lo más parecido a un gobierno de concentración libanés.

Da pena ver al otrora poderoso Ábalos aletargado en el banquillo de los acusados, en compañía de ese Koldo que el primer día que apareció con él por València asustaba a propios y extraños, pero que nadie tuvo la valentía de susurrarle al oído el desequilibrio estético que representaba un asesor de ese estilo y arquitectura en una tierra entregada al barroco. Así que, además de darle la razón al famoso refrán —incluso a quienes detestamos tirar mano de esa sabiduría popular—, el presente del exministro y mano derecha durante tanto tiempo de Pedro Sánchez remite a la trascendencia de predicar con el ejemplo, tanto en la gestión del dinero de todos como en una mínima coherencia vital. Porque quienes se mofaban de aquella dirigente del PP de Aznar que decía desconocer quién había pagado el cochazo que guardaba en su garaje, deberían ir por la sombra, callaron cuando dijo aquello de que era feminista porque era socialista.

Para quienes creen en las coincidencias, el mismo día que vemos al interno penitenciario Ábalos, el PSOE hace otro giro de guion para contentar a Junts, aprobando con el conjunto de la derecha la norma que endurece el castigo a la reincidencia en delitos leves, en esa geometría variable parlamentaria de tener gestos con todos los socios de investidura. Una pirueta parecida a las que hacía el exsecretario de organización de Sánchez para acumular trienios de sueldo público.

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