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Director de Levante-EMV

Una hora para año y medio de demora

Aunque la comisión mixta para la reconstrucción ya ha despegado, los alcaldes piden agilizar los trámites para no esperar al siguiente trimestre

La comisión mixta de la dana arranca 478 días después en Riba-roja.

La comisión mixta de la dana arranca 478 días después en Riba-roja. / Levante-EMV

La comisión mixta para la reconstrucción tras la dana despega, por fin. Han hecho falta casi dieciocho meses para que las tres administraciones se sienten en una misma mesa. Como si el barro lo curara la piedra medieval, el castillo de Riba-roja se escogió como escenario neutral, aunque lo lógico habría sido celebrarlo en el Palau de la Generalitat. Allí estaban los alcaldes y alcaldesas que llevan meses dando la cara; también representantes del Gobierno y del Consell, con el president Juanfran Pérez Llorca recién salido de su primera sesión de control en las Corts. Copresidía junto al ministro Ángel Víctor Torres. Se agradece una puesta en escena impecable, aunque solo durara sesenta minutos.

Llorca celebró el paso a la acción, mientras Torres subrayó el consenso alcanzado. Qué alivio después de 478 días de prólogo. La comisión se reunirá cada tres meses y se articulará en cuatro grupos: Salud mental, emergencias, infraestructuras y l’Albufera. El esquema luce bien en una memoria anual, pero ante una catástrofe lo esencial es reducir al mínimo la tramitación.

Los alcaldes de Alcàsser y Albalat de la Ribera pidieron incorporar a la Confederación Hidrográfica del Júcar. Tiene sentido, pues reconstruir sin el actor clave en la gestión del agua es como abrir un hospital sin personal sanitario. El ministro respondió que se abordará en la próxima reunión, que según el calendario cae en mayo. De verdad esa es la lección, que, frente a una gran riada, ¿conviene esperar al siguiente trimestre? Eso sí, se amplía el plazo para ejecutar los 1.745 millones transferidos a los ayuntamientos. Recursos hay, pero el engranaje continúa bloqueado.

Para completar la jornada, Llorca anunció una ayuda de 80.000 euros para cada familia de una persona fallecida. Un gesto necesario, aunque llega tarde tras los reproches de las asociaciones de víctimas. En política, a veces pesa más el almanaque que el duelo.

Recuperar el tiempo perdido exige trabajar como si la dana hubiera ocurrido ayer, porque para muchas familias —en su vida diaria— así sigue siendo. Y exige algo más, asumir responsabilidades sin parapetarse tras comisiones.

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