Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

València

El silencio de Lennon

John Lennon y Yoko Ono, en una imagen de 'One to one'

John Lennon y Yoko Ono, en una imagen de 'One to one' / EPC

Algunos la consideran la mejor canción escrita por un Beatle en su historia. No es menos intencional, ni pensarlo se trata de una pieza ingenua o superflua. Al contrario, lleva toda la carga de una ideología concreta. Two minutes silence dura dos minutos. No dura tres ni medio minuto. Dura dos minutos. Silencio. Una provocación para unos y una pérdida de tiempo (y dinero) para otros. Hoy, una enseñanza: Para, escúchate, no esperes todo de fuera, hay alguien que tiene algo que decirte. Tú.

Era 1969 y la banda de Liverpool había saltado por los aires. La misoginia culpa a Yoko, pero Lennon necesitaba su espacio, también de creación, también de opinión. Compuso aquello entre mucho otro pero el grito silencioso contaba con un poso que sigue vigente.

Hoy sigue sonando, recogida en plataformas de streaming. Más moderna, quizá, que nunca. Porque el presente es el momento más ruidoso nunca vivido y el silencio yace denostado porque supuestamente no aporta, no es productivo, no genera riqueza. Y hoy todo se monetariza y si algo se atreve a cuestionar esa máxima es marginado o directamente perseguido. Two minutes silence, ¡que provocación!

Una investigación de la Universidad de Groningen desveló que cuatro segundos de silencio en una conversación ya hacen sentir incomodidad, hasta generar ansiedad a algunos interlocutores porque el cerebro interpreta el silencio como una señal de falta de entendimiento con el otro o directamente de desaprobación. Si no hay un constante ruido aparece la incertidumbre. Cada vez pasamos menos tiempo con nosotros mismos porque la era tecnológica ha invadido nuestro espacio, convirtiendo lo privado en público, con una necesidad constante de estímulo sonoro que se traduce en productividad. También en exigencia y estrés. Se ha teorizado incluso la sedatefobia, que no es otra cosa que el miedo irracional al silencio. Hemos perdido el hábito de la prudencia.

Aproximadamente seis años después de aquella canción de 1969, John vio nacer a su hijo el mismo día en el que él cumplía treinta y cinco años. El 9 de octubre. Paz, Pau en valencià. Volvió al silencio, se redefinió en él, asumió el discurso feminista y disfrutó de la crianza. Cinco años de baja de paternidad. Cinco años de (cuasi total) silencio público. Centrado en lo que realmente importa, el legado. Pudo Lennon, podemos nosotros.

Two minutes silence.

Tracking Pixel Contents