Opinión | Bolos
El municipalismo de Joan Romero
La alcaldesa de València, María José Catalá, elige a Joan Romero para dirigir el Plan Director del Área Metropolitana, un nombramiento para coordinar las necesidades de la ciudadanía

El profesor Joan Romero es el responsable del Plan Director del Área Metropolitana de València. / JM LOPEZ
Hay nombramientos que mueven placas tectónicas. Que la alcaldesa de València designe a Joan Romero como director del Plan Director del Área Metropolitana es una enmienda a quienes confunden el municipio con una frontera. Y que María José Catalá lo anuncie en la apertura del IV Foro de Municipalismo de Levante-EMV, ya consolidado como ágora de alcaldes, es situar la mirada larga en el lugar donde se discute lo inmediato. Porque la vivienda no entiende de términos municipales; la movilidad se burla de las líneas del mapa; la industria se mueve según accesos, suelo, energía y logística; y la resiliencia se verifica cuando llega una dana y el territorio recuerda que el agua tampoco pide permiso al alcalde de turno.
Romero trae oficio intelectual para colocar en el centro la escala real de los problemas metropolitanos. Y un plan de esta naturaleza exige pedagogía, rigor técnico, generosidad institucional, liderazgo sin protagonismos y una mirada que trascienda mandatos, como desgranó Catalá. La palabra clave es coordinar; en la política valenciana, casi una rareza antropológica. De ahí que tenga sentido buscar el respaldo académico de la UV y la UPV, que aportan lo contrario de la ocurrencia. Y, sobre todo, porque un catedrático como Romero puede permitirse preguntar lo que nadie quiere oír.
El municipalismo del siglo XXI ya no es la épica del “aquí lo resolvemos todo” ni la trinchera del “Madrid nos ignora” o “la Generalitat no cumple”. Es el nivel institucional donde las decisiones impactan de forma más inmediata en la vida de la gente. Precisamente por eso, el municipalismo moderno debe ser interdependiente. Un buen alcalde ya no es quien lo hace todo, sino quien consigue que lo que depende de muchos funcione como si dependiera de uno.
Romero simboliza esa posibilidad. Si el Plan Director se concibe como un pacto técnico y político a la vez, puede abrir por fin esa cultura metropolitana que València lleva décadas insinuando y posponiendo. Ser Cap i Casal no concede derechos sobre el área metropolitana, impone deberes. El primero, pensar cómo vive la gente en la ciudad real, expandida y cotidiana. El municipalismo de Joan Romero es el que mira el mapa y se atreve a gobernarlo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Las compañías aéreas ya recomiendan a sus clientes solicitar cambios de fecha o el reembolso de los billetes ante el cierre del espacio aéreo en Oriente Medio
- Aemet activa un cuádruple aviso en la Comunitat Valenciana por la borrasca Regina: lluvias persistentes y olas de más de 3 metros
- Las lluvias de la borrasca Regina dejan ya en los embalses valencianos cifras inéditas en 35 años
- Suspendida la mascletà de hoy en València tras las fuertes lluvias y cierra el puerto por rachas de viento
- Segart dirá adiós al tráfico rodado por el pueblo tras siete años de espera
- La Audiencia de València corrige a la jueza de la dana y le obliga a investigar cómo ofreció la Conselleria de Medio Ambiente los agentes medioambientales a Emergencias
- Nueva huelga en Metrovalencia en plenas Fallas: días y horarios de los paros y servicios mínimos
- La nueva vida del histórico Horno de San Nicolás: ahora se llama Nico y vende algo más que dulces en València
