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Presidente del Consejo de APD en Comunitat Valenciana y Presidente de Simetría

La Comunitat Valenciana ante sus retos económicos: liderazgo para competir

Nuestra tierra cuenta con los ingredientes necesarios para seguir siendo un territorio competitivo: talento, tejido empresarial, vocación internacional y capacidad de innovación. El reto está en alinear esfuerzos, reforzar el liderazgo directivo y apostar por una visión de largo plazo

Imagen de archivo.

Imagen de archivo. / picture alliance / Uli Deck/dpa / Europa Press

La Comunitat Valenciana se encuentra en un momento decisivo. Desde la responsabilidad que supone liderar un grupo empresarial y, al mismo tiempo, compartir espacios de reflexión con otros directivos, resulta evidente que el contexto actual -marcado por la transformación tecnológica, los cambios en los mercados internacionales y la presión sobre la productividad- exige algo más que resistencia: reclama liderazgo, visión y decisiones valientes.

Valencia ha sido y sigue siendo un territorio emprendedor, abierto al exterior y con una sólida vocación industrial, logística y de servicios. Sectores como la industria manufacturera, la agroalimentación, el turismo o la logística internacional han sido motores clave de crecimiento y empleo. Sin embargo, mantener y reforzar esa posición competitiva en los próximos años dependerá de cómo afrontemos retos estructurales que ya no admiten demora.

Uno de los principales desafíos es la productividad. Desde la experiencia compartida por muchos directivos y empresarios de la Comunitat Valenciana, es evidente lo que supone competir cada día en mercados globales frente a países con estructuras de costes mucho más ajustadas. Incrementar la productividad no pasa únicamente por invertir en tecnología; exige revisar procesos, innovar de forma continua y profesionalizar aún más la gestión. La competitividad del territorio dependerá, en gran medida, de la capacidad de nuestras empresas para ganar escala, cooperar entre sí y diferenciarse por valor, no solo por precio.

El talento constituye otro eje crítico. La Comunitat Valenciana cuenta con universidades y centros de formación de gran calidad, pero seguimos afrontando dificultades para atraer, retener y desarrollar perfiles clave. La brecha entre formación y necesidades reales de la empresa, la escasez de determinados perfiles técnicos y directivos, y la creciente competencia de otros territorios obligan a reforzar la colaboración entre empresas, sistema educativo e instituciones. Preparar talento no es únicamente una cuestión de empleabilidad; es una inversión directa en el futuro económico y social del territorio.

A ello se suma el reto de la innovación aplicada. Valencia ha avanzado notablemente en emprendimiento, digitalización y transferencia de conocimiento, pero todavía queda camino por recorrer para que la innovación llegue de forma sistemática al conjunto del tejido empresarial, especialmente a las pymes. En el debate empresarial actual, existe un amplio consenso en que innovar no es una opción ni un complemento, sino una palanca estratégica para competir mejor, crecer de forma sostenible y generar empleo de calidad.

No menos relevante es el desafío de la sostenibilidad y la responsabilidad empresarial. Las empresas valencianas operan en un entorno cada vez más exigente, en el que clientes, inversores y la propia sociedad demandan compromisos claros en materia ambiental, social y de buen gobierno. Lejos de suponer una carga, este enfoque representa una oportunidad para mejorar la eficiencia, reforzar la reputación y consolidar relaciones de confianza a largo plazo.

Ante este escenario, el papel del liderazgo empresarial resulta determinante. Las decisiones que hoy adoptan los equipos directivos marcarán la posición de la Comunitat Valenciana en la próxima década. Decisiones sobre inversión, formación, internacionalización, innovación o gobernanza que no solo afectan a cada empresa, sino al conjunto del territorio y a su capacidad de generar prosperidad compartida.

Como presidente del Consejo de APD en la Comunitat Valenciana, constato que muchos líderes valencianos ya están abordando estos retos con una mirada abierta y colaborativa. La cooperación entre empresas, la creación de ecosistemas de conocimiento y el diálogo constructivo con las instituciones públicas son hoy más necesarios que nunca. El progreso económico no se construye en solitario.

Nuestra tierra cuenta con los ingredientes necesarios para seguir siendo un territorio competitivo: talento, tejido empresarial, vocación internacional y capacidad de innovación. El reto está en alinear esfuerzos, reforzar el liderazgo directivo y apostar por una visión de largo plazo que sitúe a la empresa como motor de progreso económico y social.

Desde la experiencia compartida con muchos empresarios y directivos del territorio, existe una convicción clara: competir hoy implica anticiparse, cooperar y asumir responsabilidades que trascienden el perímetro de cada compañía. La Comunitat Valenciana tiene la capacidad -y la ambición- para liderar ese camino.

Porque competir en el mundo actual no consiste solo en adaptarse al cambio, sino en anticiparlo y liderarlo. Y en ese desafío, nuestro territorio tiene mucho que aportar al conjunto de España.

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