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Opinión | Viento albornés

Analista

No a la gorra

Se ve más dignidad en los líderes de Canadá y Gran Bretaña que entre los de los Veintisiete

Donald Trump, presidente de EEUU.

Donald Trump, presidente de EEUU. / Realdonaldtrump Via Cnp / Zuma Press / ContactoPho

Cuando Donald cambia su gorra roja de MAGA por la blanca de USA la humanidad tiembla ante el nuevo caudillo gorrón, pues pasa de machacar a sus conciudadanos a golpear al resto del mundo, especialmente a los países con mayores reservas energéticas que no le rinden pleitesía, y en estas tenemos a Europa occidental -hablar de UE es cada día más difícil- rodeada por la tercera guerra mundial: al Norte en Ucrania, al Este en Oriente próximo y al Sur con el telón del Sahel. Al Oeste atlántico riela el portaviones George Bush. Enjaulados.

Así las cosas, vivimos en un teatro político donde si no te amenaza e insulta Trump es que no pintas nada y ello ha convertido al reino de España, con Pedro Sánchez al frente, en un referente de resistencia internacional ante el matonismo (ya lo había logrado durante el genocidio de Gaza), pues en lo nacional practica a diario su manual para resistir años de golpismo de las derechas ultras, con un Núñez Feijóo irrelevante en política exterior y con una estrategia interna invariable, pese al fracaso en votos de Extremadura y en escaños de Aragón.

Se ve más dignidad en los líderes de Canadá y Gran Bretaña que entre los de los Veintisiete y de hecho Daddy ha pasado de reírse del nombre del presidente Macron, Emmanuel, a decir que el laborista Starmer no es Churchill -como si don Monroe exhalase sabiduría- y emponzoñar con sus aranceles, que el Tribunal Supremo de su país ya le ha tumbado una vez, pues olvida cómo la independencia de las colonias británicas que hoy son EE UU se inició con un motín en Boston contra las tasas al té de la metrópoli.

Eso sí, los dirigentes hispanos reaccionarios de PP-Vox aceptan con mayoría absoluta los designios del amigo americano, mucho mayor de la que obtiene en su país o entre sus propios seguidores, pues aprovechan su traidora tradición de más de dos siglos como 'besaculos' de los sucesivos amos del mundo para frenar las libertades en España y formar las tramas más corruptas que se puedan imaginar y que nos conducen hasta la actualidad -Montoro da un pavor no visto- donde el PP es el único partido condenado por corrupción.

Las y los amables lectores perdonarán el tono, pero cuesta ponerte a analizar cuando en las dos semanas que transcurren entre estos textos las barbaries se desatan por doquier -si no damos abasto a contarlas, más difícil resulta combatirlas- y continúa esa fascinación por el fascismo de muchos medios de comunicación que hemos descrito otras veces, cual el chicle Koldo-Ábalos-Cerdán. ¿Han vuelto a escuchar algo en los grandes medios sobre el reciente supercaso de corrupción en el feudo del PP andaluz que la provincia de Almería es?

Vienen nuevos tiempos y no parece que mejores para la mayoría ciudadana, pues cabe proclamar que el derecho internacional es un mito urbano o una rareza arqueológica de la historia del Derecho, como las teologías para la Filosofía, y que el dedo del ignaro Trump se impone a toda lógica jurídico-política, siendo una mezcla falsaria del presidente de familia oligárquica, caso de los Bush, con el actor secundario Reagan, pasada por la telegenia del siglo XXI. Definitivamente, no a la gorra criminal y no a la guerra.

PD: Maestro Raúl del Pozo, constructor de columnas colosales, STTL.

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