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Vicente Pizcueta

Vicente Pizcueta

Coordinador de Convivir Russafa

Coordinador de Convivir Russafa

Que no explote la fiesta

Conviene abrir el debate sobre una revisión de la normativa para que aborde la limitación del horario de la venta de petardos y de su utilización en la vía pública

El uso indiscriminado de petardos provoca serios problemas de convivencia

El uso indiscriminado de petardos provoca serios problemas de convivencia / Levante-EMV

La problemática del uso incívico de los petardos y la pirotecnia durante las Fallas es un debate que resulta necesario abordar para avanzar en la ordenación de la fiesta y garantizar la seguridad de sus ciudadanos y visitantes.

Durante años los valencianos hemos convivido con los tro de bac de las despertàs, los petardos verdes y los rasca paret de nuestra infancia en los años 70 y 80. Y más tarde, a las cajas y productos chinos del nuevo siglo que progresivamente ha venido creciendo con material importado y de producción local cada vez de mayor intensidad, que ha terminado desbordado la capacidad de resistencia de la ciudad y de la seguridad de sus vecinos y visitantes.

Y Russafa no es una excepción, sino que es uno de los principales epicentros de la fiesta y donde sufrimos con mayor intensidad el descontrol de la pirotecnia.

En este contexto Convivir Russafa, la plataforma ciudadana de la que formamos parte los vecinos, falleros, hosteleros comerciantes y entidades culturales del barrio, pretende contribuir al debate sobre el papel de la pirotecnia, aportando su reflexión y experiencia sobre cuáles deberían de ser los pilares sobre los que abordar una profunda revisión de la normativa y criterios de utilización de la pirotecnia por parte de los ciudadanos.

Un marco regulador que establezca restricciones a la compra y la venta de la pirotecnia y defina claramente lo que es legal y lo que está prohibido, con el objetivo de hacer más eficaz la intervención policial o la mediación social y trabajos de concienciación.

Un marco legal que impida el acceso al público a la pirotecnia profesional y a las carcasas, borrachos y supermasclets, por la imposibilidad de controlar el recorrido e itinerario de estos petardos sin control, que pueden terminar provocando accidentes y heridos entre el público.

Una normativa que abordara la limitación del horario de la venta de petardos y de su utilización en la vía pública, tal y como ha hecho el Ayuntamiento de Sollana en una iniciativa absolutamente envidiable e innovadora.

A la vez, a las tiendas de petardos habría que exigirles una mayor implicación a la hora de desarrollar su actividad comercial, explicando a los compradores las instrucciones y limitaciones que tiene cada tipo de petardo para su utilización.

Es una barbaridad que en las calles de los barrios de la ciudad puedan estallar masclets, salidas y material pirotécnico profesional, cuya identificación e instrucciones de uso deberían ser mucho más claras, y que se establezca una distancia mínima para la utilización de pirotecnia alejando su uso de las tiendas de venta de petardos.

De lo que se trata ahora es de seguir profundizando en el debate social sobre los límites de la pirotecnia en las Fallas y de tener la habilidad, como colectivo ciudadano, de sumar alianzas y apoyos de nuevos colectivos ciudadanos, junto con expertos y profesionales en la materia, para introducir cambios en el bando fallero con las necesarias modificaciones que impulsen la adecuada ordenación y regulación de la fiesta en beneficio de todos.

Vicente Pizcueta es coordinador de Convivir Russafa

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