Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión | Va de Bo

La mejor lección: Enseñar valores

Mia y Clara alzan el trofeo de galotxa.

Mia y Clara alzan el trofeo de galotxa. / A.S.

Clara y Mía alzan orgullosas el trofeo de las más jóvenes campeonas de Galotxa. Han arrancado continuas ovaciones. Clara juega de volea con precisión y pegada. Mía remata con la zurda una envenenada pelota. Han llegado a Godelleta desde Moixent, a más de cien kilómetros. José de Moixent, campeón que fue de frontón, figura de la Galotxa, alma del Joc de Pilota de Moixent lo tiene claro: “en mi escuela jugamos a todas las modalidades porque de todas aprendemos….” Ha impresionado su pareja de niñas que aspiran a ser internacionales en unos años… No le temen a la cuerda.

Se han concentrado en las finales, desde alevines a juveniles de estos Juegos Deportivos, equipos procedentes de los clubes de Alginet, Faura, Montserrat, Foios, Vilamarxant, Marquesat, Torrent, Riba-roja, Meliana, Ontinyent, La Baronia, Massalfassar, Vinalesa…. Las gradas animan a todos y cada uno de ellos, sin mirar colores,aunque padres y abuelos sufran por dentro. Se respira un aire puro de valores positivos.No hay árbitros con lo que encararse de mala manera, ni provocaciones, ni gestos ofensivos, ni cánticos contra éste o aquél, ni entradas peligrosas, ni caídas simuladas…Todo es auténtico y limpio. Hablamos de Pilota Valenciana, el deporte en el que se aplaude un quinze del rival que te puede hacer perder una gruesa apuesta. Hay un respeto reverencial, religioso a la verdad. Cualquier madre o padre queda atrapado ante el peso de verdades que puede aprender su vástago en una escuela de pilota valenciana…

“Esta es una fiesta hermosa” nos dicen Amparo Pardo, alcaldesa y Paquita Rico, concejala de cultura, encargadas junto con otras autoridades de entregar medallas y trofeos. En Godelleta, nos adelantan, está previsto mejorar la cubierta de su cancha. En Alginet, rehabilitar el trinquete… Estos niños y niñas merecen todas las atenciones. Vale la pena. Por eso cada ovación es el mejor de los alimentos para que estos niños acaben enamorados del deporte del que habla su padre o su abuelo..

Martí, “Peluco” comenta con José de Moixent y recuerda una lección que el “trinqueter” de Vilamarxant ofreció a un niño pelotari de su escuela. Habían ganado la final y el pequeño confesó a su maestro un peso que no podía soportar: “Hemos ganado porque yo he mentido…” dijo el chavalín. “Peluco” le pidió que dijera qué había pasado. El niño confesó que ocultó haber jugado una pelota de segundo bote. Su maestro le agradeció el valor de confesarlo y le exigió que telefonease a la Federació y pidiera que esa final constara como perdida. “Creo que es la mejor lección que podía ofrecerle. Que sepa que el principio de nuestro deporte es la honradez. Así me lo enseñaron a mí cuando eran un chaval que jugaba a escondidas en Pelayo…” nos confiesa “Peluco” que atraviesa un momento de “bajón” debido a las “dificultades para sacar adelante proyectos. Se necesita dinero y este está muy escaso…” nos comenta. Alguien le responde: “ puedes estar orgulloso de mantener el trinquet de Vilamarxant y de inculcar los mejores valores de nuestro deporte”. Y Peluco siente una pulsión emotiva…y remata: ”Los valores están por encima de los títulos…”

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents