Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Bolos

Director de Levante-EMV

La trágica piedad de ‘Salomé’

Un momento de la representación de 'Salomé' de Strauss.

Un momento de la representación de 'Salomé' de Strauss. / Les Arts

Hay coincidencias que valen por una tesis. Mientras Les Arts devuelve a escena la Salomé de Strauss en una lectura más atenta al trauma, la política valenciana trata de encontrar la forma de mirar a su otra Salomé, la exconsellera Pradas imputada por la tragedia de la dana. Hay algo revelador en la forma en que una sociedad juzga el error cuando la herida todavía está abierta. A veces, entre la hoguera y la coartada emocional, solemos dejar poco espacio para la verdad. Y las catástrofes suelen incubarse lentamente; por eso, lo grave no es solo que falle una persona, sino todo un engranaje de gobierno.

Pese a la situación procesal, empieza a esbozarse una piedad equívoca hacia Salomé Pradas. Pero la misericordia, si merece ese nombre, debe ser primero para quienes perdieron a los suyos, o sus enseres o también la confianza en las instituciones. Después, para una ciudadanía que volvió a comprobar que el Estado, en cualquiera de sus escalones, descubrió tarde aquello para lo que se suponía que estaba precisamente preparado. Y solo al final, para quien ocupaba una responsabilidad de gobierno y hoy la opinión pública la observa bajo la sombra de una imputación.

Nadie gana nada deshumanizando a un adversario o a una dirigente caída. Pero la política democrática no puede permitirse el lujo de excusarse en una falsa humanización para eludir responsabilidades. La lección más incómoda de toda tragedia es que el poder no consiste en posar. Es estar a la altura cuando llega el día. Pero cuando llegó aquí, todo fue insuficiente. La piedad, en política, solo es decente cuando no borra el cargo.

A Salomé Pradas solo hay que recordarle que gobernar era prever, decidir y responder. Y cuando todo falló, ya no bastaba con parecer humana. Había que haber estado a la altura.

Les Arts estrena el sábado la Salomé de Strauss, una de las producciones más esperadas de la temporada. Bajo la dirección musical del conocido James Gaffigan, esta nueva propuesta escénica se aleja de la imagen tradicional de la princesa perversa para profundizar en el trauma y la fragilidad de un personaje víctima de un entorno tóxico. Muy acorde con la instrucción de la jueza de la dana.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents