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Opinión | Bolos

Director de Levante-EMV

La paella, el talento y los consensos que no llegan

El presidente de la CEV, Vicente Lafuente, reclama acuerdos básicos en financiación autonómica y presupuestos para impulsar la economía

Lafuente y Garamendi, este lunes en el Hotel Las Arenas.

Lafuente y Garamendi, este lunes en el Hotel Las Arenas. / JM López

Vicente Lafuente puede pasar por ingenuo ante el PPCV y el PSPV, en términos partidistas. Su gran pecado consiste en intentar que ambos partidos, que representan a una mayoría cualificada de la sociedad valenciana, alcancen consensos básicos, con la financiación autonómica como prioridad. Como los dirigentes pasan y los empresarios quedan, el presidente de la CEV no pierde ocasión para recordarlo.

Escuchar a Lafuente supone todo lo contrario a asistir a una sesión de control habitual en el Congreso o en les Corts. Voz pausada, argumentos apoyados en experiencias contrastadas y siempre la mano tendida para llegar a un acuerdo, ya sea un convenio colectivo, un plan de reconstrucción o el recordatorio de normas democráticas básicas, como que los gobiernos en Valencia y Madrid deben aprobar presupuestos. Por mandato y como señal de garantía para el impulso económico.

La colaboración público-privada se basa precisamente en la confianza. Sin ella, y con las grandes formaciones a la greña, el terreno de juego queda demasiado embarrado. Conviene atender, por cierto, al toque de atención del dirigente empresarial sobre la falta de cultura de emergencias tras la dana, así como a la confusión existente en los polígonos sobre a quién corresponde fijar prioridades ante fenómenos climáticos adversos y cómo deben aplicarse los protocolos que salvaguardan la seguridad de los trabajadores.

Más allá de la conocida posición de los empresarios españoles a favor de contratar más inmigrantes —y, por tanto, alejada de la preferencia voxista—, Lafuente alerta sobre la pérdida de talento. Es una asignatura que debemos mejorar y una de las causas de la falta de competitividad de algunas empresas, como se ha visto con la selección de personal de la gigafactoría de Volkswagen en Sagunt.

Alguien dijo que los valencianos somos muy creativos, pero que, como siempre estamos discutiendo entre nosotros, llegamos tarde incluso cuando lo tenemos todo de cara. Quizá se ha confirmado aquella cantinela que se hizo famosa durante la mal llamada batalla de València, alentada por los precursores de las fake news —algunos aún en activo—, de que mos volen furtar la paella. Solo que, al final, han sido los extremeños, ganadores del último TastArròs. Qué cosas.

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