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Opinión | Cuaderno de Resistencia

Ramón Ferrando

Ramón Ferrando

Redactor en la sección de Economía

Arranca la batalla por el solar de Mestalla

Gada del Gol Norte de Mestalla, antes de un partido.

Gada del Gol Norte de Mestalla, antes de un partido. / Francisco Calabuig

La pelea por hacerse con los terrenos de Mestalla ha comenzado. La consultora inmobiliaria CBRE acaba de abrir el proceso para vender el suelo del campo con más historia de Primera División. La compañía todavía no ha empezado a recibir formalmente ofertas, pero sí ha tanteado a los principales interesados y está convencida de que existen posibilidades reales de colocarle el suelo a un solo inversor. “Se va a vender sí o sí”, apuntan fuentes cercanas a la operación.

Hay inmobiliarias potentes que insisten en que no van a entrar a comprar todo el suelo porque se va de presupuesto. El Valencia Club de Futbol exige 160 millones de euros por el terreno de la avenida de Suecia y el desarrollo de las seis torres de entre 16 y 29 alturas previstas dispara el coste de la operación por encima de los 450 millones de euros. Estas inmobiliarias sí que analizan seriamente quedarse con una sola parcela y aseguran que los números les salen.

En la ciudad hay un runrún de que el gestor de capital riesgo Atitlan se va a hacer con todo el suelo. Sin embargo, la empresa que lideran Roberto Centeno (yerno del presidente de Mercadona, Juan Roig) y Aritza Rodero está más centrada en el desarrollo del PAI del Grao (donde van 3.200 viviendas) y en el terciario del Nou Mestalla, donde va a promover un hotel y oficinas en las dos torres previstas tras pagar al Valencia 35 millones de euros por la pastilla libre junto al nuevo estadio.

Las personas que conocen los entresijos de la operación insisten en que hay “bastantes interesados”, pero no concretan la cifra para alimentar la competencia. Sí que es verdad que hay interesados y que están haciendo números.

¿De dónde va a salir el dinero? El dinero para financiar esta operación no va a salir de un millonario de València. Pese a que desde fuera pueda dar la impresión de que es un negocio redondo, en realidad implica mucho riesgo. Los que están moviendo la compra y la analizan de verdad confían en captar el interés de fondos estadounidenses y de Reino Unido.

Pero… ¿por qué es de tanto riesgo? Porque hay que analizarlo desde un punto de vista de mercado. Sin duda es el mejor solar disponible en España por tamaño y ubicación, pero los valencianistas le damos un valor añadido que es el 'sentiment' de lo que hemos disfrutado con los nuestros y, sobre todo, padecido en Mestalla. No en vano, las alegrías valencianistas van en ciclos de treinta en treinta años. Y la próxima parece que tardará más. 

Volviendo a la frialdad de los números. El coste es tan alto que el precio de los pisos que se van a construir en Mestalla saldrá como mínimo a 7.000 euros el metro cuadrado. Esto implica que los pisos más baratos y pequeños (80 metros cuadrados) partirán de 600.000 euros. En València, la clase media deja de comprar cuando se superan los 300.000 euros.

Es obvio que esos pisos están destinados a un público exclusivo, y en el Cap i Casal no hay tantos hijos de notarios. Ahí está el riesgo de la operación y la clave para entender por qué no es un chollo para el comprador. En Mestalla salen 580 pisos; si son más grandes la cifra cae, pero el coste se dispara (por encima del millón). Digo esto porque esas viviendas están pensadas para compradores de fuera.

Y aquí está la pregunta del millón: ¿hay tanto rico de Madrid y del extranjero dispuesto a gastar tanto dinero por vivir en València? Quizá el Cap i Casal es el nuevo Hong Kong y el problema es que los de aquí no acabamos de verlo.

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