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Opinión

Vicente Reig Basset

Coronel de la Guardia Civil retirado

El precio de disolver al mejor: OCON-SUR, historia de una decisión y sus consecuencias

La disolución del OCON-Sur, la unidad de élite que mantenía de rodillas al narco del Estrecho, ha dejado tras de sí cuatro guardias civiles muertos, más de 240 incidentes armados y una frontera sur que sangra cada semana. Este es el relato de lo que se perdió, y de lo que aún podemos recuperar.

Había una vez una unidad que hacía temblar a los narcos. No era un mito ni una leyenda de cuartel. Era real, operativa, y funcionaba. Se llamaba OCON-Sur — Órgano de Coordinación contra el Narcotráfico en Andalucía — y desde que arrancó en 2018, los grandes clanes del Estrecho vivieron sus peores años.

Decenas de operaciones. Miles de detenidos. Toneladas de droga fuera de circulación. Y algo más difícil de cuantificar, pero igual de valioso: miedo en los ojos del enemigo.

En el verano de 2022, alguien tomó la decisión de acabar con todo eso. 150 agentes especializados, disponibles 24 horas al día, siete días a la semana, fueron devueltos a sus destinos de origen de un día para otro. La medida fue presentada como una “reestructuración”. Los narcos lo llamaron de otra manera: lo celebraron con champán.

Lo que vino después no necesita demasiada narrativa. Los hechos hablan solos, y lo hacen con una claridad brutal.

Lo que el OCON-Sur sí hacía

Para entender la magnitud de lo perdido, hay que poner sobre la mesa lo que esta unidad logró en sus cinco años de vida. Los números son elocuentes:

La unidad desarticuló el clan de 'Los Castañas', encabezado por Antonio Tejón y su hermano 'Isco', considerados por las autoridades españolas y europeas los mayores traficantes de hachís de toda Europa.

No solo incautaban droga: perseguían el dinero, atacaban el blanqueo de capitales, desmantelaban flotas de helicópteros, desarticulaban redes de vigilancia y puntos de “guardería”. Era una guerra total, y la estaban ganando.

La cronología de un error

2018 — Nace el OCON-Sur: La Línea de la Concepción se había convertido en “la pequeña Medellín”. Los narcos operaban con estructuras piramidales propias de los cárteles mexicanos. El Ministerio del Interior, con Grande-Marlaska al frente, crea el OCON-Sur como respuesta de emergencia.

2018–2022 — Cuatro años de victorias: La unidad encadena operación tras operación. Decenas de clanes desarticulados, más de 10.000 detenidos, 1.400 toneladas de droga fuera del mercado. El narco del Estrecho, herido de muerte.

Verano de 2022 — El golpe de gracia político: Sin explicación operativa convincente, el mismo ministro que la creó ordena su disolución. Los 150 agentes regresan a sus provincias de origen, cambian de colegio a sus hijos, deshacen sus vidas. Solo 12 meses después, Interior tendrá que enviar refuerzos de emergencia.

9 de febrero de 2024 — Barbate: la primera sangre: Una zodiac de la Guardia Civil acude a disuadir narcolanchas de 12–14 metros con tres motores de 900 caballos. La narcolancha los embiste intencionalmente ante los vítores de sus cómplices en tierra. Dos guardias civiles mueren asesinados.

8 de mayo de 2026 — Huelva: otra vez el luto: Dos embarcaciones del Servicio Marítimo colisionan mientras persiguen una narcolancha a 80 millas de la costa de Huelva. Dos nuevos guardias civiles pierden la vida en acto de servicio. El contador de incidentes supera los 244.

Guardias civiles caídos en la lucha contra el narcotráfico: post-Ocon-Sur

  • David Pérez Carracedo 43 años · Grupo de Acción Rápida (GAR) · Barbate, 9 de febrero de 2024
  • Miguel Ángel González Gómez 39 años · Grupo Especial de Actividades Subacuáticas · Barbate, 9 de febrero de 2024
  • Germán P.G. 56 años · Servicio Marítimo de Huelva · Huelva, 8 de mayo de 2026
  • Jerónimo J.M. 50 años · Capitán, Servicio Marítimo de Huelva · Huelva, 8 de mayo de 2026

4 guardias civiles muertos directamente vinculados a la brecha de seguridad post-OCON-Sur · Más de 244 incidentes registrados contra las Fuerzas de Seguridad.

Lo que la Fiscalía ya no puede callar

Cuando los hechos son tan graves que hasta las instituciones más discretas levantan la voz, algo muy serio está pasando.

La fiscal antidroga de Cádiz, Ana Villagómez, fue contundente tras el asesinato de Barbate: “Ahora las narcolanchas campan a sus anchas por los puertos de la provincia.” Y añadió algo que debería avergonzar a cualquier responsable político: las Fuerzas de Seguridad operan en una situación de “absoluta inferioridad” frente a los traficantes.

La propia Fiscalía ha denunciado que las patrulleras de la Guardia Civil “son viejas o no tienen potencia” frente a las narcolanchas que patrullan las costas de Cádiz y Huelva.

Un guardia civil con siete años de experiencia en el Estrecho lo resumia de manera brutal: “Los malos están viendo que no se les puede atacar de manera contundente. Estamos mucho peor que hace años.”

Mientras tanto, el delegado del Gobierno en Andalucía confirma un “aumento de la violencia y la agresividad” de los narcos en la provincia de Cádiz, y las bandas han evolucionado: son más sofisticadas, sus sistemas más complejos, y ahora utilizan el río Guadalquivir y la ría de Isla Cristina como nuevas rutas para burlar la escasa vigilancia disponible.

El vacío que nadie llena

Hoy no existe ningún grupo de la Guardia Civil especializado y dedicado exclusivamente a la persecución del narcotráfico en el Estrecho. Los agentes que quedan en primera línea pertenecen a grupos de GRS, USECIC o Policía Judicial: equipos valiosos, formados, comprometidos, pero diseñados para otras misiones, sin la especialización acumulada durante años por el OCON-Sur.

Y lo más doloroso: muchos de los mejores especialistas formados en el OCON-Sur, veteranos con miles de horas de operaciones en el Estrecho, están hoy dispersos por toda la geografía española, destinados a provincias donde su conocimiento único se desperdicia.

Por qué el Ocon-Sur debe volver ahora

No se trata de nostalgia institucional. No se trata de política. Se trata de que cuatro familias están de luto. Se trata de que el Estrecho de Gibraltar — 14 kilómetros que separan Europa del narcotráfico africano — está más desprotegido que hace una década.

Y se trata de que tenemos, ahora mismo, la solución: los profesionales que formaron el OCON-Sur siguen en activo.

Lo que España necesita es un OCON-Sur 2.0, reformado y reforzado con las lecciones aprendidas: mandos transparentes, control judicial claro, protocolos actualizados.

Una unidad con al menos 200 efectivos especializados, medios marítimos modernos a la altura de las narcolanchas de última generación, capacidad de inteligencia financiera integrada para atacar el blanqueo, y presencia permanente en los puntos calientes de la costa gaditana y onubense.

Cada día sin esta unidad es un día en que el narco sigue moviendo toneladas de veneno hacia Europa. Cada día es una ventana de oportunidad para que ocurra otra Barbate. Otro Huelva. Otro padre, otro hijo, que no vuelve a casa.

Un problema de Estado, no de un Cuerpo

El narcotráfico en el Campo de Gibraltar lleva décadas siendo un problema estructural de Estado que requiere soluciones de Estado.

No es un problema de la Guardia Civil: los agentes han demostrado sobradamente su valentía, su profesionalidad y su sacrificio.

Es un problema de quienes deciden qué medios se les dan y qué unidades se disuelven.

Eso es exactamente lo que era el OCON-Sur.

Eso es exactamente lo que se destruyó en el verano de 2022.

Y eso es exactamente lo que hay que reconstruir y el momento es ahora.

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