Opinión
La vida en visto

Un grupo de adolescentes pasa el rato jugando con los teléfonos móviles. / MARTA G. BREA / FDV
Hay algo que me inquieta en la manera en que hoy se habla de los vínculos, no tanto por lo que se afirma como por el régimen de sentido que lo hace posible, una forma de inteligibilidad que, sin imponerse de manera explícita, introduce en el campo de los afectos una exigencia de constancia y rendimiento. Como si querernos, además de suceder de manera natural, tuviera que sostenerse mediante una serie de pruebas continuas que acrediten la calidad de lo que sentimos.
Esa exigencia se deja ver en gestos mínimos, casi imperceptibles, pero cuya reiteración termina por organizar nuestra experiencia: la inmediatez con la que esperamos una respuesta en WhatsApp, la incomodidad que produce el silencio, la necesidad de que el vínculo se actualice de forma constante para no parecer suspendido. No responder se vuelve entonces significativo, no tanto por lo que dice como por lo que parece negarnos: la presencia e interés del otro. Y así, casi sin advertirlo, el afecto queda inscrito en una temporalidad acelerada que exige señales continuas. La Sociología ha descrito con precisión este desplazamiento de interés, mostrando hasta qué punto la lógica del capital se extiende más allá de sus dominios clásicos y reconfigura incluso aquellas zonas de la vida que tendían a pensarse como ajenas a ella. Lo que emerge no es simplemente una intensificación de la comunicación, pues da como resultado una forma específica de relación con el tiempo y con el otro, en la que estar implica hacerse presente de manera casi asfixiante.
Y, sin embargo, no dejo de preguntarme si esa proliferación de signos equivale realmente a una mayor densidad del vínculo o si, por el contrario, lo disuelve en una suerte de circulación continua en la que todo debe poder ser dicho, respondido y sostenido sin interrupción. Frente a ello, me sorprende la relativa desaparición de otras formas de encuentro que no exigían esa continuidad: la conversación demorada entre cervezas un jueves, las cenas cada fin de semana con las amigas, el paseo del domingo sin finalidad precisa, la llamada semanal que no fragmenta la atención en la escritura intermitente de mensajes. No creo que sea nostalgia de otro tiempo, más bien pienso que en esas formas había una relación distinta con la presencia, menos atravesada por dispositivos que capturan nuestro tiempo y nuestra atención, y menos sometida a esa necesidad de control constante.
Hay, me parece, en esto último algo más que una simple cuestión de hábitos, que consiste en una forma de ansiedad ligada a la posibilidad de no contar, de no ser, de no estar lo suficientemente presentes en la vida de los otros si no dejamos constancia de ello. No creo que exista una exterioridad desde la que sustraerse a estas dinámicas modernas, ni una forma pura de vínculo que permanezca al margen de ellas; yo misma participo de esa economía de la presencia, respondo, escribo, mantengo abiertos hilos de conversación que a veces no conducen a nada.
Quizá por eso empiezo a pensar los vínculos también desde otro lugar, con el gesto sencillo de sacarlos de la pantalla y devolverlos a espacios donde el tiempo no esté fragmentado ni la atención en disputa.Volver a los bares, a las casas de las amigas, a las calles, como escenarios donde el afecto pueda sostenerse sin esa exigencia de actualización constante que lo vuelve todo tan superficial. Habitar de nuevo esos lugares compartidos implica algo más que un cambio de comunicación: abre la posibilidad de querernos con tiempo, de querernos con cuidado, de desplazarnos para querernos, de querernos bien. Tal vez ahí, en esa presencia que no necesita verificarse, el vínculo encuentre una forma más habitable y menos asfixiante de persistir.
- El valenciano José Luis Sastre dirigirá ‘Hora 25’ tras la salida de Àngels Barceló y el salto de Aimar Bretos a ‘Hoy por Hoy’
- El tiempo en la Comunitat Valenciana: la Aemet prevé un vuelco meteorológico de cara al fin de semana
- Última hora de la huelga indefinida de profesores en la Comunitat Valenciana: sigue en directo las protestas y manifestación de hoy
- Última hora del estado de salud de Jorge Bellver: en estado muy grave tras ser operado de un ictus
- El futuro bulevar García Lorca tendrá dos carriles para coches y uno para transporte público
- Mazón, a los consellers la mañana de la dana: 'Inundad de datos los medios, desprende sensación de estar alerta que te cagas y tranquiliza a la gente
- La gigafactoría de Volkswagen atrae la inversión hotelera con dos grandes proyectos que sumarán 300 habitaciones
- Sospechoso accidente en la AP-7 entre Ondara y Benissa: el conductor de uno de los coches escapa a la carrera por los bancales
