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Opinión

València

Pistoletazo de salida a la campaña preelectoral

La izquierda valenciana parece más centrada en resolver sus propios liderazgos y equilibrios internos que en construir una alternativa capaz de disputar el poder autonómico

Desayuno en Forum Europa con el síndic de Compromís en las Corts, Joan Baldoví.

Desayuno en Forum Europa con el síndic de Compromís en las Corts, Joan Baldoví. / Germán Caballero

A falta de un año para las elecciones autonómicas y municipales, Compromís y PSPV-PSOE han dado prácticamente por iniciada la precampaña electoral.

El síndic de Compromís, Joan Baldoví, ya se ve como próximo presidente de la Generalitat y no tiene ningún reparo en afirmar que Diana Morant sería una buena vicepresidenta. Otra cuestión distinta es si los valencianos lo ven preparado para ocupar el Palau de la Generalitat. La escena recuerda inevitablemente a aquella frase de Santiago Abascal a García-Gallardo cuando le dijo que “se le estaba poniendo cara de vicepresidente”. Y ya sabemos cómo acabó aquello.

No parece que la posible vuelta a la primera línea política de Mónica Oltra vaya a beneficiar especialmente a la izquierda valenciana. Su figura continúa generando una enorme polarización política y social tras su salida del Consell por el caso relacionado con el presunto encubrimiento de los abusos sexuales cometidos por su entonces pareja, cuando ella era vicepresidenta de la Generalitat y consejera de Igualdad.

El hecho de que la Audiencia Provincial de Valencia reabra la causa ha vuelto a situar el asunto en el centro del debate político y mediático, alimentando el desgaste de Compromís y dificultando la estrategia de reconstrucción del espacio de la izquierda valencianista.

Además, la eventual reaparición de Oltra amenaza con abrir divisiones internas tanto en Compromís como en sus relaciones con el PSPV-PSOE, donde algunos sectores consideran que volver a situarla como referente político supondría reactivar un caso que el electorado moderado no ha olvidado.

En un contexto en el que el Partido Popular mantiene una posición sólida en las encuestas, la izquierda valenciana parece más centrada en resolver sus propios liderazgos y equilibrios internos que en construir una alternativa capaz de disputar el poder autonómico.

La huelga indefinida de los sindicatos en la enseñanza pública tiene, evidentemente, un componente reivindicativo ligado a mejoras salariales y condiciones laborales que son absolutamente legítimas, como lo es igualmente el derecho a la huelga. Pero también resulta difícil obviar el trasfondo político e ideológico que acompaña este tipo de movilizaciones, especialmente con el respaldo explícito o implícito de sectores próximos a Compromís y al PSPV.

Todo ello marca el arranque de una larga precampaña electoral, con un Partido Popular que, según la mayoría de encuestas, revalidaría su mayoría en la Comunitat Valenciana. Queda por despejar, eso sí, la incógnita sobre quién encabezará finalmente la candidatura popular: si será finalmente Pérez Llorca o si habrá movimientos de última hora por parte de Génova. Mientras tanto, Francisco Camps que reclama un Congreso continúa con su campaña personal para volver al primer plano político y reivindicar su espacio dentro del PPCV.

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