Opinión

Concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales del Ayuntamiento de València.
Tsunami cultural

El Certamen Internacional de Bandas se celebrará del 15 al 19 de julio de 2026 en el Palau de la Música. / Levante-EMV
La idea de València como ciudad cultural forma parte del imaginario colectivo, pero también la respalda la realidad social. La ciudad cuenta con cimientos sólidos para desarrollar sus proyectos culturales. Y no está de más repasar lo que el Ayuntamiento, con María José Catalá como alcaldesa y liderando el proyecto cultural del Cap i Casal, quiere situar en el horizonte para que la ciudadanía sienta pasión por su ciudad y por su cultura. Porque de lo que se trata es de poner en valor la cultura propia, la que nos enorgullece como pueblo y la que corre por las venas de nuestra historia y de nuestros artistas.
Han pasado casi veinte años desde la última inauguración de un museo en la ciudad, que fue el de la Almoina. A la vuelta de la esquina tenemos la inauguración de la Casa dels Bous, nuestro Museo del Mar, para poner en valor las tradiciones de la València marinera; el Centro de Interpretación del Santo Cáliz, que se instalará en la antigua Casa del Relojero, junto a la Catedral, para conocer y comprender en todas sus dimensiones una de las reliquias más importantes de la humanidad, que la historia quiso que se custodiara en nuestra ciudad; y el Espai Valdés, esa nave ubicada en el Parc Central que será el magnífico escenario donde Manolo Valdés mostrará el universo de su obra.
También es bien sabido que Sorolla vuelve a su ciudad, la que le vio nacer y en la que quiso perpetuar su legado: primero al Museo de la Ciudad y después al antiguo edificio de Correos. Tres nuevos espacios museísticos municipales —y no serán los únicos— en los que volcamos nuestros esfuerzos para destacar nuestra singularidad y nuestra identidad.
Pero València es una ciudad que vive la calle, por lo que el espacio urbano también se convierte en un museo al aire libre. Dos iniciativas unen distintas disciplinas artísticas. Por un lado, la ruta de esculturas de personajes literarios y cinematográficos: una ciudad salpicada de esculturas en bronce que nos recuerdan aquellas películas y novelas ambientadas en espacios urbanos, donde la propia ciudad se convierte en protagonista de las obras. València es protagonista de la cultura y trasladamos esa evidencia a las calles, convirtiendo la ciudad en un gran museo escultórico.
Por otro lado, la Ruta del Cómic, que vuelve a sacar el museo a la calle, llenando de arte medianeras y muros urbanos y poniendo en valor a los personajes más importantes del cómic —o tebeo— español, y especialmente valenciano. Más arte y más calle, como corresponde a la esencia de la ciudad. Todo ello acompañado por el futuro Centro del Cómic Micharmut, un gran espacio de investigación y divulgación dedicado a una importante industria editorial de la ciudad y a los grandes nombres del dibujo que ha dado esta tierra plagada de talento.
Y además del cómic como género, también es importante el libro en sentido amplio: la aprobación de un plan director de bibliotecas como proyecto de gobierno a varios años; la apuesta por las publicaciones municipales, incrementando así el patrimonio bibliográfico de la ciudad; y la puesta en marcha de nuevas bibliotecas, como la de Malilla, la histórica y reivindicada biblioteca de la Malvarrosa, la nueva de Orriols en una alquería histórica y otras que iniciarán su tramitación administrativa en breve. Sin olvidar la iniciativa pionera de apertura de 24 horas de bibliotecas para que los y las estudiantes puedan prepararse en las mejores condiciones.
Seguimos con la que posiblemente sea la mayor inversión del área de Cultura: el Centro Bombalino, en Poblats Marítims. Un edificio actualmente en obras de acondicionamiento para convertirse en uno de los grandes centros de creación de teatro, danza, circo, música y títeres, con vocación de ser una referencia en el ámbito de las artes escénicas. Su puesta en marcha supondrá un impulso para el sector valenciano, con el objetivo de convertirse en la gran fábrica escénica de la ciudad.
Y cerramos este repaso con la música. La estrategia musical de la ciudad, València Music City, representa una apuesta decidida por una de las artes más arraigadas entre la ciudadanía. Un impulso claro a la música, con especial atención a los grandes símbolos musicales del Cap i Casal: las bandas de música, el Certamen Internacional de Bandas y un Palau de la Música que vive un momento de éxito en programación, crítica y público. Queremos que la banda sonora de nuestra ciudad esté presente en todos los ámbitos culturales.
Y todo esto no es más que un breve resumen de la implicación del Ayuntamiento con uno de los pilares fundamentales de la ciudad: la cultura. A ello habría que sumar las actividades en barrios y pedanías, la Mostra de Cinema del Mediterrani, la recuperación y promoción de nuestro patrimonio histórico —pronto recuperaremos les Covetes de Sant Joan después de tantos años sin resolver esta situación en un entorno icónico de València—, el incremento de los fondos artísticos de nuestros museos y un largo etcétera.
Recuperamos, iniciamos y desbloqueamos proyectos para que València y cultura sigan siendo sinónimos y para que la cultura continúe gozando de su mejor salud.
- El hijo de Aznar y Ana Botella promueve un bloque de 46 pisos turísticos en el barrio de Gran Vía
- Una violinista de Tavernes de la Valldigna hace historia al convertirse en la segunda española que gana un prestigioso concurso en Polonia
- Manolo García y Quimi Portet (El Último de la Fila): 'Que la gente cante con emotividad las canciones que compusiste con 30 y pocos te aumenta la autoestima
- Mislata se acerca a su ronda norte: así será el nuevo vial con viaducto de 200 metros sobre el viejo Turia
- Buscan a una bebé sustraída del Hospital Francesc de Borja de Gandia
- Luz verde al PAI del Viejo Mestalla: el Ayuntamiento cede al Valencia CF la gestión del suelo para levantar más de 500 viviendas
- Un accidente en la A-7 provoca un colapso total del tráfico hoy en Valencia con más de 12 kilómetros de retenciones
- La Reina del Flow congrega a más de de 14.000 personas en Roig Arena