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Opinión | El falso nueve

Alberto Gil

Alberto Gil

Periodista

Iniciación a la estrategia sin balón

Florentino Pérez y Enrique Riquelme, los dos candidatos a la presidencia del Real Madrid

Florentino Pérez y Enrique Riquelme, los dos candidatos a la presidencia del Real Madrid / Cedida

Después de ver el paso de los dos aspirantes a la presidencia del Real Madrid por platós de televisión como entrevistados en programas no deportivos ha llegado la hora de confirmar que estamos en una nueva era de la comunicación en este caso del fútbol profesional. Uno optó por repetir sistemáticamente que “los otros” colaban a aficionados del Atlético en las asambleas ya perdidas en el tiempo mientras que su rival en las elecciones se atrevió a afirmar hablando de calzoncillos que “no me fío de los que van sueltos, yo apretao”. El primero acabó haciendo dudar sobre cuál era su horizonte electoral y el segundo, zancadilleado por dos hormigas. Son las consecuencias lógicas, no implica que negativas, de atreverse a jugar en ese otro césped. Los dos programas televisivos de primetime cumplen a la perfección con su objetivo mientras que ellos corren el riesgo de pasar los minutos como entrevistados manteniendo como pueden el equilibrio como funambulista en una cuerda no tan tensada.

Y ahí, entre dudas sobre calzoncillos anchos o estrechos y lapsus citando cuando no toca “la Premier” o recordando sin parar que son los hijos de aquellos estafadores de hace casi veinte años, se confirma que la pelota vuelve a rodar fuera de los terrenos de juego. La exposición mediática con entrevistas prepartido, postpartido, ruedas de prensa, entrevistas personalizadas, podcats, redes sociales… provoca una exposición aterradora con capacidad para reventar al protagonista si comete un mínimo error, aunque sea chequeado por el VAR.

Para evitar pisar charcos, está el otro lado, un tipo como Mourinho que regresa a LaLiga (a falta de oficialidad) capaz de pegarse (figuradamente) con todos y así logra la normalidad y esquiva el posible error en su palabra. Que si me pongo como nota “un once”, que si “solo contesto a directores de periódicos”, que si ganar una Champions como su eterno rival “me daría vergüenza”. Y en la otra parte posiblemente encuentre otros que pidan el balón sin miedo para adueñárselo en platós y salas de prensa con la intención de empezar a ganar el partido, como él, durante la semana. Quizá encontremos la próxima temporada una segunda parte con alguien parecido a Guardiola en aquel mítico “en esta sala (de prensa) es el puto jefe, el puto amo, es el que más sabe del mundo”, señalando con el dedo a Mou.

Y sí, esto no es una iniciación a nada, es solo un titular para advertir que a todos nos pueden pasar la pelota fuera del terreno de juego ante los micros y hay que saber jugarla, con estrategia, sin caer en el “apretao” de Riquelme, ni en los despistes de Florentino, ni en lo que nos depare en el futuro The Special One.

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