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Opinión | El día del señor

València

Futbol seráfico

El Papa León XIV junto a Florentino Pérez, presidente del Real Madrid

El Papa León XIV junto a Florentino Pérez, presidente del Real Madrid

Supongo que tras la visita relámpago y las extensiones, hasta las Canarias, de dos papas listos sucesivos, cada clérigo es libre de escarbar en lo profundo de los bolsillos de las sotanas y subrayar el provecho para el alma y el cuerpo que se ha mantenido en una de sus cotas más altas. Y está claro que la iglesia católica sigue dedicada a amasar las 35.000 inmatriculaciones que benefician a la casta, que eso sí que es una casta. En fin que no se ha hundido el mundo aunque se haya dado un abandono general de los viejos rituales que no saben a nada porque a nada supieron desde el principio: 370.000 alumnos abandonaron la asignatura de Religión.

Se abandonan los gestos de la oportunidad litúrgica y el día menos pensado algunos borricos matarán al profesor de griego clásico, ya ven.

Una de las tres veces que he estado en Córdoba el vendedor de entradas y el husmeador de la belleza, que puedo ser yo para el caso, aceptamos la oferta de dos entradas para adultos, una de visita demorada para gozar mejor de la maravillosa mezquita/catedral. Mayor fue el susto cuando comprobamos que el billete llevaba el título de “Donativo. 6 euros”. El donativo era un coste. Una inversión sin contrapartida expresa, y si no respetamos el idioma le darán en la delicada cabeza del académico con los tres volúmenes del diccionario.

Pero aún había más cosas porque el minúsculo objeto del trato –el ticket– contenía una aproximación a las intersecciones entre lo que podríamos llamar islámico y los hallazgos más provechosos para los “cristianos” de las más diversas soluciones a los recursos arquitectónicos del autor bizantino y menospreciar algo que, según el autor del texto ya estaba finiquitado.

Prebost, el papa, se ha declarado igualmente digno de quienes regatean balones con gracia pero que, secretamente juega a favor del Real Madrid, un amor que desconocíamos dada su condición casi estratosférica. El perdón es muy evangélico y no sabemos si el señor Juanjo Piera, que celebra los 50 años del título nacional de futbol infantil ganado a pulso, merece larga vida y reparte gloria abundante entre quienes disputaron aquel campeonato de infantiles y ya están pensando en un nuevo homenaje.

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