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Opinión

Presidente del Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana

Ni un paso atrás en la representación directiva de la Enfermería valenciana

Queremos trasladar un mensaje claro y respetuoso al conseller de Sanitat. La enfermería valenciana no puede quedarse sin una interlocución cualificada que conozca, como actualmente conoce Ángela Garrido, las dificultades que afrontan los profesionales

Enfermeras en un centro sanitario

Enfermeras en un centro sanitario

Hay cargos administrativos que aparecen en los organigramas de la Administración y hay responsabilidades que trascienden cualquier cuadro jerárquico para convertirse en auténticos puentes entre las instituciones y las personas. La Jefatura del Servicio de Desarrollo de Competencias de Enfermería en Atención Comunitaria, Hospitalaria y Unidades de Apoyo pertenece, sin duda, a esta segunda categoría. Y si hablamos de ese puente imprescindible, debemos hacerlo poniendo nombre y apellidos a quien lo lleva sosteniendo algunos años con diligencia con profesionalidad, rigor y cercanía: Ángela Garrido.

Desde el Consejo de Enfermería de la Comunidad Valenciana (Cecova) queremos reconocer públicamente la labor que ha desempeñado como interlocutora de referencia para cerca de 40.000 enfermeras y enfermeros valencianos. Una responsabilidad que va mucho más allá de la gestión administrativa. Escuchar, comprender, trasladar y defender las necesidades de una profesión tan extensa como diversa exige conocimiento técnico, sensibilidad institucional y, sobre todo, un profundo compromiso con la realidad asistencial. Algo que Ángela ha sabido hacer de la mejor manera, por su formación, trayectoria y avalada capacidad de gestión.

La enfermería valenciana ha encontrado en Ángela Garrido una profesional capaz de conocer de primera mano los problemas cotidianos de los centros de salud, hospitales y unidades asistenciales. Ha sido una interlocutora que ha entendido que detrás de cada estadística existen profesionales que sostienen el sistema sanitario con esfuerzo, vocación y sacrificio.

Decía el filósofo Séneca que «ningún viento es favorable para quien no sabe a qué puerto se dirige». Durante estos años, la enfermería valenciana ha contado con una referencia clara dentro de la Administración sanitaria, alguien que conocía el rumbo y que, además, sabía interpretar las corrientes y tempestades que afectan a nuestra profesión. Una referencia que ahora va a ser reemplazada, sin entrar en los motivos, por alguien que debe estar a la altura y demostrar la excelencia que ha definido el trabajo de Ángela.

No es ningún secreto que la aspiración histórica de la enfermería valenciana pasa por disponer de una Dirección General de Cuidados, al igual que existe en otras comunidades autónomas. Una estructura acorde al peso específico que representa una profesión que constituye el colectivo más numeroso del sistema sanitario y que resulta esencial para garantizar la calidad asistencial. Sin embargo, el actual organigrama de la Administración sanitaria sigue sin atender esta reivindicación legítima que desde años el Cecova ha solicitado.

Precisamente por ello, la existencia de una jefatura especializada en competencias enfermeras adquiere una relevancia aún mayor. Mientras no exista una Dirección General de Cuidados, resulta imprescindible preservar aquellos espacios institucionales que permiten que la voz de los profesionales llegue a los órganos de decisión.

Por eso queremos trasladar un mensaje claro y respetuoso al conseller de Sanitat. La enfermería valenciana no puede quedarse sin una interlocución cualificada que conozca, como actualmente conoce Ángela Garrido, las dificultades que afrontan los profesionales. Hablamos de plantillas insuficientes, de la precariedad contractual que todavía afecta a muchos compañeros, de la excesiva temporalidad, de la volatilidad de determinados puestos de trabajo y de reivindicaciones históricas que permanecen pendientes de resolución.

Eliminar o debilitar esta jefatura supondría mucho más que una modificación organizativa. Sería romper un canal de comunicación construido durante años. Sería privar a la Administración de una fuente de conocimiento estratégico sobre la realidad enfermera. Sería, en definitiva, alejar la toma de decisiones de quienes conocen la asistencia y el cuidado desde la primera línea.

La enfermería de la Comunitat Valenciana lleva décadas construyendo camino: ampliando competencias, liderando programas de salud comunitaria, impulsando la investigación y fortaleciendo su capacidad de gestión. Pero ningún camino puede recorrerse sin interlocutores que comprendan su significado y ayuden a eliminar los obstáculos que aparecen en la ruta.

La sanidad del siglo XXI necesita escuchar a sus profesionales. Necesita estructuras sólidas de participación y liderazgo. Necesita que quienes toman decisiones conozcan la realidad de quienes cuidan representando una garantía de diálogo, conocimiento y compromiso.

Desde la organización colegial defendemos que la enfermería valenciana merece más presencia institucional, no menos. Merece avanzar hacia una Dirección General de Cuidados y, mientras ese objetivo no se materialice, merece conservar y fortalecer aquellos espacios que han demostrado su utilidad para conectar la gestión sanitaria con la realidad asistencial.

Porque cuidar de quienes cuidan también significa escucharles. Y para escuchar adecuadamente hace falta alguien que conozca su lenguaje, sus necesidades y sus aspiraciones. La enfermería valenciana ha encontrado durante estos años una interlocución fluida, preservarla no es una cuestión de nombres ni de cargos. Es una cuestión de sentido común, de eficiencia institucional y, sobre todo, de respeto hacia los cerca de 40.000 profesionales que cada día sostienen con su trabajo la salud de todos los valencianos.

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