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Opinión

València

Jaume I, Lamine Yamal y la otredad

Lamine Yamal celebra su gol en solitario después de ser agasajado por sus compañeros en el España-Arabia Saudí de Atlanta.

Lamine Yamal celebra su gol en solitario después de ser agasajado por sus compañeros en el España-Arabia Saudí de Atlanta. / JUSTIN SETTERFIELD / Getty Images via AFP

Lamine Yamal marca ante Arabia Saudí y algunos (no muchos, más bien cuatro excéntricos) no celebran el tanto. Parece ser que no los representa, a pesar de haber nacido en su mismo país, porque el joven delantero es musulmán. “España cristiana, no musulmana”, se lee en redes. “Musulmán el que no bote”, le cantaron en un partido anterior.

Mirar el pasado siempre es un ejercicio presente y dentro de él se dice tanto de lo que sucedió como del momento que se vive. Las teorías nacionalistas se cimentaron durante décadas y siglos en el etnicismo, con una invención de la tradición (como etiquetó Eric Hobsbawn) para la justificación del “nosotros” contra el “ellos”. El imaginario compartido fue a menudo, así, una imposición a la otredad, esa parte que, aunque silenciada, marginada y desplazada, seguía formando parte de la sociedad. Imaginar el nexo común pasaba por obligarse a mirar y también a no ver. Y ahí, en ese ejercicio de adiestramiento, importante es saber quién ostentaba (y ostenta) el poder del recuerdo y quién queda amordazado. Como recuerda Peter Neumann, para Adorno, revisar el pasado significaba toparse una y otra ver con un sufrimiento individual que no es posible verbalizar.

Este año los valencianos y valencianas, así como el resto de integrantes de la histórica Corona de Aragón, conmemoramos el 750 aniversario de la muerte del rey Jaume I y dentro de nuestra voluntad cívica de seguir formando parte de un todo heterogéneo (llamémoslo, pueblo valenciano) es una obligación aceptar los claroscuros de lo que en su momento se llamó el acta de nacimiento. Los otros están siendo recuperados gradualmente por la historiografía, aportando conocimiento que completa la realidad de un siglo XIII menos uniforme de lo que hasta ahora se había transmitido. Esos otros y otras fueron, por ejemplo, musulmanes (los vencidos, expoliados y expulsados) pero también las mujeres (silenciadas y ninguneadas). Las valencianas musulmanas de hoy tienen algo que decir sobre Jaume I.

Conecta con la actualidad y con Lamine Yamal. Conecta esa discriminación histórica e historiográfica con el odio hacía lo musulmán, aunque sea español. En la última temporada de LaLiga, el sistema FARO detectó 33.438 mensajes de odio en redes. El 60% iban dirigidos a Lamine Yamal.

La historia y los mitos de la actualidad nos definirán si aceptamos que son cambiantes (como la sociedad) y que responden a necesidades (políticas) del presente. Crezcamos con la diversidad.

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