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Opinión

Licenciado en Ciencias Económicas y Derecho

Jaume I y el Derecho Civil Valenciano

Estatua de Jaume I en Valencia.

Estatua de Jaume I en Valencia. / Manuel Molines

Cuando medio millar de personas firman un manifiesto, promovido por la Associació de Juristes Valencians, dirigido a Pérez Llorca y las Corts, reclamando la recuperación del derecho civil valenciano, viene a la memoria la figura de Jaume I y el 750 aniversario de su fallecimiento. Los firmantes recuerdan que la recuperación del Derecho Civil Valenciano es “una aspiración histórica y legítima del pueblo valenciano” y esta es una oportunidad histórica de dar “plenitud de contenido” al autogobierno valenciano.

La reforma constitucional es la vía más rápida para recuperar la capacidad legislativa valenciana y el intento más seguro, afirman, de recuperar la legitimidad correspondiente en esta materia. Ello supone la voluntad política de querer impulsar la competencia legislativa en materia de derecho civil, de la que nos privó injustamente Felipe V. La responsabilidad de la clase política implica un compromiso con el pueblo valenciano para cumplir con lo que Jaume I promovió con los Furs, tras la conquista del Reino de València.

Jaume I, hombre culto e inteligente, nacido en Montpellier el día 2 de febrero de 1208, se convirtió en soberano de la Corona de Aragón con tan sólo cinco, al morir su padre en la batalla de Muret, en 1213. Conquistador de València, el 9 de octubre de 1238, con apenas treinta años -este año se cumple el 750 aniversario de su fallecimiento en 1276- su pendón real figuró alzado en la torre Ali-Bufat, situada en el lateral de la actual Iglesia del Temple, de València, y promovió, el Llibre dels Furs, para convertir las tierras conquistadas en un reino diferenciado, unido a la Corona de Aragón.

La conquista del Reino de València llevó hasta 1245, con los límites estipulados en el Tratado de Almizra  firmado en 1244, entre Jaume I y el infante Alfonso, futuro Alfonso X el Sabio, y yerno suyo por matrimonio con su hija Violante, para delimitar las áreas de expansión sobre territorio musulmán entre Castilla y la Corona de Aragón. Las tierras al sur de la línea Biar a la Vila Joiosa quedaron reservadas para Castilla, incorporándose al Reino de València más tarde, aun manteniendo la división lingüística, que hasta hoy perdura hablando castellano.

A la muerte de Jaume I, acaecida en València el 27 de julio de 1276, tras su estancia en Alzira, dividió sus reinos entre sus hijos Pedro III de Aragón -padre de Jaume II el Just y Federico II de Sicilia- al que correspondieron Aragón, Cataluña y Valencia, y Jaime II de Mallorca, quien recibió las Baleares, el Rosellón y Montpellier. Los restos de Jaume I permanecen en el monasterio de Poblet y los de su nieto Jaume II el Just, fallecido en Barcelona, en 1327, en el monasterio de Santes Creus.

La recuperación del Derecho Civil Valenciano supone una oportunidad histórica para reparar la injusticia cometida con el Reino de València, que las circunstancias actuales sitúan en la mejor oportunidad para poner en el lugar que corresponde a nuestro autogobierno, en el año del 750 aniversario del fallecimiento del rey Jaume I, conforme a su legado legislativo.

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