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Opinión

Físico y Diplomado en Ingeniería Nuclear. Director de Seguridad

Espacios verdes urbanos. València y su fuerte apuesta

La ciudad de València y todas aquellas con más de 20.000 habitantes en la Comunitat, deberán rediseñar la renaturalización de sus espacios verdes, diseñando estrategias antes de 2030 para recuperar e incrementar la vegetación en sus parques y jardines urbanos

Varias personas en el césped del parque del antiguo cauce del Turia, en València

Varias personas en el césped del parque del antiguo cauce del Turia, en València / Germán Caballero

Me sorprendió hace unos días, una interesante lectura sobre una línea de investigación de la universidad americana de Temple, donde vinculaba la carencia de espacios verdes en ciudades con el incremento de comportamientos sociales violentos. Como lo leen, a más hormigón, más delincuencia social. A buen seguro, intervienen otras variables que daría de sí para una amplia publicación.

La Comisión Nacional de Medioambiente define un Espacio o Zona Verde Urbana como un área de la ciudad ocupada por plantas, arbustos o árboles, desarrollados de manera natural o creados de forma artificial por el hombre. Hasta aquí nada nuevo, pero profundicemos en algo tan trivial y observemos donde nos lleva.

Parques, jardines y arboledas considerados como verdaderos oasis, mejoran nuestra salud y bienestar al fomentar la creatividad, potenciar nuestras capacidades mentales y afectivas, y elevar la calidad de vida de los habitantes de su entorno.

Un espacio verde incita a realizar deporte con el correspondiente beneficio para nuestra salud, provoca un sentimiento social de comunidad optimizando las relaciones sociales y ayuda a crear una conciencia ecológica conviviendo y amando la naturaleza.

Podríamos seguir mencionando bondades que producen los espacios urbanos verdes, citando los famosos parques de las grandes ciudades en New York, Beijing o Melbourne y aportando datos más técnicos. Los árboles son verdaderos filtros de partículas contaminantes, absorben dióxido de carbono y liberan oxígeno fresco, ayudan a mitigar el efecto 'isla de calor' suavizando las altas temperaturas veraniegas, mitigan los ruidos como barreras acústicas, haciendo las ciudades más saludables y sostenibles.

En este contexto, la ciudad de València y todas aquellas con más de 20.000 habitantes en la Comunitat, deberán rediseñar la renaturalización de sus espacios verdes, diseñando estrategias antes de 2030, para recuperar e incrementar la vegetación en sus parques y jardines urbanos. Así lo exigen las directivas europeas y nacionales para frenar el calentamiento global mediante entornos más sostenibles y saludables.

Ciudades como Oslo, Singapur o Medellín nos llevan la delantera porque ya han creados corredores verdes, servicios ecosistémicos, mejoras en permeabilización de suelos, incorporación de vegetación en grandes vías de comunicación, enormes restauraciones ecológicas en zonas castigadas y un sinfín de iniciativas que suponen un reto donde mirar y aprender.

Valencia es un referente como Smart City a nivel global, una de las tres ciudades mundiales doblemente certificadas en avances de Objetivos de Sostenibilidad ODS. Con estos antecedentes, no dudamos que el compromiso y esfuerzo para cumplir con las exigencias de renaturalización de sus Espacios Verdes van a ser cubiertos con potentes iniciativas orientadas al bienestar y entornos saludables de todos nosotros.

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