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Opinión

Licenciado en Ciencias Económicas y Derecho

Estrategias de innovación

Por cada euro invertido en centros tecnológicos se generan 11 euros de PIB y, por cada millón de euros, se crean 181 empleos

Un empleado del instituto tecnológico del calzado en Elda

Un empleado del instituto tecnológico del calzado en Elda / AXEL ALVAREZ

Hace ya casi cuarentaicinco años del estudio realizado, en 1982, sobre l'Economia del País Valencià: Estratègies sectorials, coordinado por Antoni Rico, con la colaboración desinteresada de unos 70 profesionales, financiado por la Institució Alfons el Magnànim. Mucho han cambiado las cosas desde entonces, pero bueno es recordar el análisis realizado en aquel momento sobre las diferentes estrategias sectoriales de la economía valenciana, para analizar hoy su evolución, en lo relativo a determinados aspectos de la innovación.

Existía un valioso trabajo anterior de análogas características, publicado como l’Estructura econòmica del País Valencià, dirigido por el profesor Ernest Lluch, y auspiciado por Joaquim Reig desde el Banco de València, que había sido realizado en el año 1970, y que vino a suponer un primer intento para conocer la realidad de los sectores económicos valencianos, de pequeñas y medianas empresas con capacidad exportadora, propios de nuestra economía de base comarcal y diversificada especialización.

La transformación de la estructura económica valenciana se apuntaba, en el estudio realizado sobre las estrategias sectoriales, en las tasas de crecimiento del PIB y la población ocupada, que vendrían a transformar nuestra sociedad, con el desarrollo de los sectores industriales, y también de servicios, al incorporar un mayor conocimiento científico en línea con lo apuntado por las palabras de Simon Kuznets, en favor de un “crecimiento económico moderno”.

Recientemente, el estudio Valor e impacto económico de los Centros Tecnológicos Fedit, elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, IVIE, cuantifica por primera vez, de forma integral, la aportación de los centros tecnológicos, asociados a Fedit, al desarrollo económico y empresarial, afirmando, que, por cada euro invertido en centros tecnológicos, se generan 11 euros de PIB, y, por cada millón de euros invertido, se crean 181 empleos en España.

Ello supone, según la investigación realizada, que, los centros tecnológicos integrados en la Federación Española de Centros Tecnológicos (Fedit), generan un impacto económico total de 7.702 millones de euros de Producto Interior Bruto (PIB), con 127.371 empleos equivalentes a tiempo completo, y 3.947 millones de euros de ingresos públicos. Se trata de un informe que estudia el impacto en todo el territorio español, pero es en la autonomía valenciana, con mayor número de institutos tecnológicos, todos ellos pertenecientes a la red Fedit, donde tiene un peso muy relevante, el impacto reflejado.

De esta manera, aquel trabajo sobre las estrategias sectoriales, fue preludio de lo que más tarde sería, el diseño y aplicación de una política económica innovadora, implicada con el tejido empresarial valenciano. Dos años más tarde de su publicación, surgiría el Impiva, Instituto Valenciano de Pequeña y Mediana Industria, en 1984, y con él, el Parc Tecnològic, así como el desarrollo de los Institutos Tecnológicos, más tarde, la AVI, Agencia Valenciana de la Innovación, y después el Ivace+i, Instituto Valenciano de la Competitividad Empresarial e Innovación, entre otras iniciativas.

Ello invita a considerar aquellos primeros estudios como los primeros hacia el desarrollo, a través de estrategias de innovación, y a valorar en su justa medida la labor de la red de Institutos Tecnológicos valencianos, en favor del crecimiento sostenible, en base a las relaciones de interdependencia entre los sectores autóctonos, como la política más eficaz para la economía valenciana.

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