Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

València

Fin de curso. ¿Fin de ciclo?

Carlos Mazón felicita a Juanfran Pérez Llorca el día de la investidura de este.

Carlos Mazón felicita a Juanfran Pérez Llorca el día de la investidura de este. / Eduardo Manzana / Europa Press

Se cierra el último curso político que llega al final de la legislatura; en el próximo habrá elecciones antes de que acabe. El Partido Popular lo arrancaba el doce de septiembre del año pasado con su tradicional cena de inicio que se celebró en Benidorm. Al cónclave asistía Tellado, que no escatimó en elogios hacia Carlos Mazón. El entonces president, que dedicó buena parte de su discurso para arremeter contra el Gobierno, llegó a afirmar sin rubor que ellos sí que se tomaban en serio las emergencias. Poco después dimitía por su grave irresponsabilidad política ante la mayor tragedia de los últimos tiempos. La voz de las víctimas, a las que había hecho oídos sordos hasta ese momento, se lo explicó alto y claro en el funeral de Estado que marcó un punto de no retorno.

Después vino la investidura de Pérez Llorca, quien todavía mantiene la condición de regente. Quizá en la cena de inicio del curso que viene lo confirmen de forma definitiva. O no. ¿Quién sabe? Él ha hecho los deberes para ganarse el puesto al ofrecer estabilidad escorándose aún más hacia la extrema derecha. Y así, mientras en el PP siguen deshojando la margarita, el PSPV engrasa la maquinaria y abrirá el nuevo curso con una conferencia política. Un paso que le da ventaja, pero no es suficiente por sí solo: la oportunidad para el Partido Socialista estará en la capacidad de contrastar un proyecto político sólido con un PP rendido a los ultras. Algo que no será fácil, porque nadan como los salmones salvajes: a contracorriente de un ciclo ideológico global que no parece tocar fondo.

Ese es el gran desafío de la socialdemocracia en general, donde la pregunta es si la Comunitat se convertirá en una isla. Porque aquí, en esta tierra, fue el viento a favor de esa ola conservadora lo que desplegó las velas del PP en 2023. Pero el tablero es complejo y las inercias ideológicas no siempre funcionan ante una realidad determinada; y en nuestro caso, esta etapa se caracteriza por ser la más desastrosa de la historia del autogobierno. La gran incógnita del nuevo curso político no es si Pérez Llorca es designado candidato, sino si las urnas perdonarán el colapso de toda una legislatura.

TEMAS

Tracking Pixel Contents