Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión

Director de Levante-EMV

Una industria valenciana a golpe de anuncio

Grandes proyectos como Ford-Geely y Volkswagen generan expectativas, mientras el tejido productivo valenciano se debilita

Planta de montaje de Ford en Almussafes.

Planta de montaje de Ford en Almussafes. / Levante-EMV

La caída de la producción industrial valenciana debería preocupar más que las habituales frivolidades institucionales que danzan en redes. Nuestra industria retrocedió en junio un 0,8% interanual, mientras el conjunto de España crecía un 3,8%. En lo que va de año, la caída acumulada alcanza el 1,6%. Es decir, mientras otros avanzan, perdemos terreno. Y lo hacemos precisamente cuando más razones habría para despegar. El acuerdo entre Ford y Geely en Almussafes y la gigafactoría de PowerCo, filial de Volkswagen, en Sagunt son una oportunidad industrial extraordinaria. Pero el verdadero reto es convertir las expectativas de esos proyectos en empleo estable, innovación y capacidad productiva duradera.

La industria valenciana no puede sostenerse solo sobre grandes inversiones mientras el resto del sólido tejido productivo se debilita. La automoción afronta una plena transformación, la cerámica soporta costes energéticos asfixiantes, el textil compite en condiciones muy duras y la agroindustria trabaja con márgenes cada vez más estrechos. Si las pequeñas y medianas empresas pierden competitividad, ningún anuncio compensará el deterioro general.

Hace falta una política industrial con energía a precios competitivos, suelo industrial, formación profesional vinculada a las necesidades reales, infraestructuras eficientes, menos burocracia y seguridad regulatoria. También hace falta exigir que las anunciadas inversiones estratégicas dejen valor añadido aquí y no conviertan el territorio en una simple plataforma de montaje dependiente de decisiones tomadas fuera.

La crisis citrícola completa un diagnóstico poco optimista, ya que la próxima cosecha será una de las más bajas de las últimas dos décadas. El envejecimiento de los árboles, las plagas, el abandono de campos y la falta de rentabilidad muestran que el problema empieza a ser estructural. Industria y agricultura están enviando el mensaje de que producir en la Comunitat Valenciana es cada vez más difícil.

Un indicador mensual por sí solo necesita contexto, porque Ford, Geely y Volkswagen está claro que mejorarán el rumbo, aunque no podrán solos. Por eso, se debe reforzar un ecosistema productivo sólido alrededor de esas inversiones, o volveremos a celebrar proyectos mientras seguimos perdiendo industria. Como las oportunidades también caducan ningún territorio conserva su prosperidad si renuncia a fabricar, transformar y exportar.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents