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Opinión

Licenciado en Ciencias Económicas y Derecho

Colom vuelve a casa

Vicente Colom, la concejala de Cultura, Mavi Pérez, y el comisario de la exposición y dueño junto a Chelo Espinós de la mítica galería de arte Ambolo, Tomás Ruiz

Vicente Colom, la concejala de Cultura, Mavi Pérez, y el comisario de la exposición y dueño junto a Chelo Espinós de la mítica galería de arte Ambolo, Tomás Ruiz / A. P. F.

Vicente Colom, pintor comprometido con su labor, inaugura exposición, desde el día 7 de agosto, en la Casa del Cable de Xàbia, como recordaba Xavier Ribera, hace unos días, en las páginas de este mismo periódico Levante-EMV, al repasar su obra más intima, presentada en la exposición, con el título, “Vicente Colom, fuera de sí mismo”, y como recogía Alfons Padilla.

Con anterioridad, Colom ya nos había llevado desde València al puente de Brooklyn, paso obligado desde Manhattan al The River Café, en noviembre 2009, cuando exponía, en el, Queen Sofía Spanish Institute, de Nueva York, bajo el título, “Nature into Art”, la naturaleza en el arte, tras la exposición presentada, con éxito, meses antes en el IVAM, Institut Valencià d’Art Modern, y una de cuyas obras, el Crysler Building, con toda su belleza del estilo “art déco”, figura en lugar especial en mi habitación.

Vicente Colom, es un pintor, con una sólida formación, que se inicia en la Academia de Bellas Artes de San Carlos de València, situada en el antiguo convento, rehabilitado para uso cultural, junto a la Iglesia de la Santa Cruz, en pleno barrio del Carmen, hoy, Centre del Carme de Cultura Contemporània, CCCC. Entre sus compañeros se encuentran, Heras, Peris, Sanleón o Valdés. Recientemente tuve oportunidad encontrarlo, disfrutando solidario, en la exposición de Miquel Navarro en su taller de Mislata, que venía ser, asimismo, una recopilación de la obra de este gran escultor, análoga a la que Colom nos presenta en Xàbia.

En su juventud Colom trabajó, en la destacada imprenta Farinetti, bajo la tutela del maestro grabador Ernest Furió, trascendiendo como artista la técnica que aprendió como artesano. Luego Colom se traslada a París, donde alterna la pintura con el dibujo, y comienza a utilizar la tinta china, la pluma, y, el blanco y negro, como elementos fundamentales del dibujo, sin abandonar la pintura, donde el color es fundamental. Busca la perfección en el arte, se traslada a Madrid y, felizmente, vuelve a València, donde desarrolla su actividad pictórica, dotada de una fina sensibilidad, como un pintor que ha sabido formarse en valiosas escuelas, haciéndose a sí mismo, paso a paso.

Vicente Colom, tras sus lentes, que a menudo desliza hacia diferentes planos, para mejor observar el detalle de un lienzo o su ubicación en el espacio de una sala, esconde un personaje tímido, hipersensible, inconformista, e incansable en su labor, de las obras realizadas, sea en Venecia o Santo Domingo de Silos, como perfeccionista disciplinado, donde muestra su ductilidad y la calidad artística de sus trabajos. Amante de la naturaleza, trae a la memoria, aquella exposición, ya lejana, en Nueva York, y sus trabajos plasmando la belleza de la Albufera de València, tan ignorada y por él recordada, y que recrea, en las variadas presencias que nos ofrece en la exposición de Xàbia.

Así, Colom merece reconocimiento, por ser fiel a sus convicciones, con un singular estilo de expresión, inmediatamente reconocible, con la búsqueda de un sello propio, en las diferentes etapas de su evolución artística, que, en esta exposición de Xàbia, se pone de manifiesto.

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