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Opinión | Bombeja Agustinet!

Culpa de Quico y Tebas

La entidad granota afronta serios problemas económicos heredados de gestiones anteriores, lo que dificulta las inscripciones de jugadores

Video resumen y mejores imágenes del Espanyol 3-0 Levante UD

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El levantinismo está que trina. Al enviar esta columna al periódico faltan 24 horas para el partido del Sadar y nada se sabe de las nuevas inscripciones, para que Castro no tenga que abordar en precario un nuevo episodio del inicio liguero, tras el terrible esperpento de Cornellà.

Este hecho concreto tiene dos causas profundas. Por una parte –pese al ascenso de Burgos, la extraordinaria salvación del curso pasado y la venta de futbolistas–, el Llevant sigue inmerso en los rigores de su situación económica, un agujero (¿sin fondo?) heredado de Quico Catalán y la gestión desmanotada de sus últimos años, los de la estrategia de la “patà i avant” y el “todo o nada”, que se inició poco antes del nefasto descenso de la campaña 2021-22. Aquella desproporcionada estructura de club se cayó como un castillo de naipes con el descenso en el Bernabeu y el no-ascenso del Alavés.

La idea (supongo) era volver a Primera y tapar la deuda. Al interponerse en el plan la dupla Pier-Villalibre todo quedó al descubierto. Había sucedido exactamente lo mismo en 2007-2008, con Pedro Villarroel, pero Quico, que entonces ya estaba en el club, no aprendió aquella lección y asumió el mismo riesgo. Lo fió todo a que entrara la pelotita y a que los éxitos deportivos maquillaran los números.

Del agujero de Villarroel nos salvaron milagrosamente los administradores concursales y la propia gestión de Quico y su directiva, durante sus primeros años. Del agujero posterior de Quico, está intentando salvarnos Danvila.

Tras el centenario, desaprovechamos la ocasión histórica de recuperar el club para los socios levantinos, pero Quico renunció a ello, aunque era gestor y no propietario. Evitó que se pudiera hacer, con toda clase de excusas. En este trance de ahora se ha desvanecido completamente aquel sueño. Danvila ha arriesgado su patrimonio y se ha convertido en máximo accionista, poniendo dinero y además asumiendo una deuda descomunal.

Las negociaciones encaminadas a librarse de los principales corsés de esa deuda allanan el futuro inmediato de la entidad granota. La Liga, pese a ello, se muestra inflexible con las inscripciones. Ya expliqué antes del inicio liguero las vergüenzas de Tebas y su chiringuito y cómo hunden día a día nuestro fútbol. Si estaban aún de vacaciones, lean aquí y ahora La liga contra el fútbol, un año más. Es insolente la comparación entre las facilidades que otorga la Liga a los grandes trasatlánticos y el trato que dispensa al resto. Como el abismo presupuestario habitual, único en las cinco grandes ligas. Es la misma La Liga (¡ojo!) que se supone que fiscalizaba al día las cuentas del Llevant de Quico.

Si este lunes tampoco juega Thiago, pongamos por caso, será culpa de Quico y de Tebas. No del club que está haciendo un esfuerzo titánico para ordenar una herencia financiera terrible.

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