06 de enero de 2008
06.01.2008
Directora de Igualdad de la Universitat

Olga Quiñones: «La universidad recluta según el modelo masculino»

06.01.2008 | 01:00
Olga Quiñones

La profesora Olga Quiñones, del departamento de Sociología, ha sido nombrada directora de la Unidad de Igualdad de la Universitat para desarrollar políticas y coordinar acciones específicas. Claustral y ex presidenta del Consell Escolar Valencià, también fue subdirectora del Instituto de la Mujer.

Maite Ducajú, Valencia
-¿Qué acciones, objetivos, tiene prevista esta unidad de igualdad de la Universitat?
-Algunas son obligatorias, están normativizadas, hay que hacer un plan de igualdad que es un conjunto de medidas para un periodo dado porque las acciones siempre son temporales hasta conseguir el equilibrio. Lo primero, es un diagnóstico preciso, que en la Universitat ya se viene haciendo pero hay que actualizar y mejorar. Hay que visualizar esta posición de desigualdad e incrementar la sensibilidad de todo el ámbito universitario. Todas las universidades aspiran a traspasar a la sociedad sus aportaciones, no sólo en el campo del conocimiento científico, sino también en el de los valores, de la sensibilidad, de las preocupaciones.
-¿Están ya pensadas esas medidas o es un trabajo que se tiene que realizar?
-La evaluación del plan de igualdad es lo primero que se tiene que hacer. Será participativo en su elaboración. La distancia en estos momentos es del 13 por ciento de mujeres catedráticas. Pero lo que ocurre es que han pasado ya muchos años desde que salen muchas licenciadas y muchas profesoras como para que sólo sea algo histórico... En principio, el plan será para cuatro años.
-¿La igualdad irá más deprisa de lo que ha ido hasta ahora?
-Estamos en otro momento. Estas medidas son para propiciarlo. Hago una reflexión: el problema de igualdad es épico, moral, de justicia. A igual capacidad hay desigualdad en la posición. Pero también es un problema económico, de los talentos que se pierden. En las empresas entran mujeres, grupos de trabajo, con otros estilos. Es un problema de alcanzar el máximo beneficio con los recursos humanos que se tienen; el que una parte de esos recursos esté desaprovechada es ineficaz económicamente hablando. Por una parte es la igualdad épica y por otra parte, el aprovechamiento de los recursos humanos.
-¿Habrá una guardería para los hijos de las profesoras de la Universitat?
-Habrá que discutirlo. La Politécnica tiene una guardería, por ejemplo. Lo plantearemos.
-Será una ayuda para las mujeres trabajadoras.
-Lo de la guardería, de todas formas, servirá para las mujeres y para los hombres. Desde la perspectiva de la igualdad de mujeres y de hombres se contempla, contemporáneamente, en políticas democráticas modernas; es un problema de reorganización del trabajo. Los españoles trabajamos más que nadie en horas, y tenemos unos de los horarios más insensatos que hay en el mundo. Gran parte de la no participación de las mujeres es que todo es interminable, las reuniones, los horarios. No somos más productivos por tantas horas. No necesariamente mayor cantidad significa mayor productividad ni, desde luego, mayor felicidad. En la perspectiva más global en la que las políticas de igualdad juegan un papel importante es, también, la reorganización del mundo del trabajo con el mundo personal de tal manera que la gente pueda disponer de vida personal y bienestar social. Al final, es un problema de obtención de calidad de vida. Y eso necesita muchos cambios sociales.
-¿Por qué hay tan pocas mujeres catedráticas?
-La cifra es muy parecida al conjunto del Estado. Primero porque somos unas recién llegadas a la universidad en sentido histórico. Hasta 1917, las mujeres tienen prohibido asistir a la universidad, luego fue el periodo de la dictadura, que desanimó por no decir prohibió a las mujeres porque no podían ser nada. Y por los modelos que se consideraban estereotipos masculinos y femeninos. Lo privado para las mujeres, lo público para los varones. Y las mujeres no empiezan a generalizar su formación hasta la democracia. Pero ya en los años 80 hay más chicas estudiando Bachiller que chicos. Desde los 80 ha pasado suficiente sólo para que no se explique ese número tan bajo. Ha habido una tendencia a lo que se llama en sociología la reproducción que quiere decir que se selecciona, se recluta según el modelo de quien recluta. El modelo ¿cuál es? el masculino y la competitividad, la libre disponibilidad de horario y, por supuesto, la calidad académica y científica pero ésto es sólo un elemento.
-La Universidad mantiene estructuras arcaicas cuando se le supone que es de las instituciones más modernas.
-La universidad, como lugar de investigación, de transmisión y producción del conocimiento es bastante moderna. En España el 80% de la investigación se hace en las universidades. Ahora, como estructura, es una estructura con más de 500 años y con elementos de burocracia necesarios para que una estructura dure 500 años. Por una parte, es muy moderna y, por otra, tiene características de una institución muy grande, con muchas personas, muchos procesos. Esto es una gran empresa, aquí trabajan 3.000 personas.
-En los cargos directivos universitarios no se llega a la paridad.
-En la Universitat estamos en una posición intermedia, sobre el 25%. Es en este periodo último en el que se ha aplicado la cláusula de paridad (40-60). Ha habido reformas en el equipo, otros nombramientos que han vuelto a desequilibrar.
-¿Es feminista el rector Tomás?
-Hay cierta sensibilidad, hay que reconocerlo. Posiciones así no se improvisan. Hay una especial sensibilidad detrás. Los estatutos, la composición paritaria del equipo, la rápida creación de esta unidad. Es la primera universidad de la Comunitat Valenciana en tenerla.
-¿Existe un «lobby» de mujeres de la Universitat de València?
-No. Hay grupos de mujeres y sí que se ha notado en torno a procesos electorales. No podemos decir... hay cierta presencia, por ejemplo en la capacidad de convocatoria, hay individualidades, un instituto de investigación que empujamos para que se creara. En algunos proyectos sí que ha habido articulación de mujeres, de lobby, como en elecciones a rector.
-¿Podría haber una candidata a rector?
-Es posible, ahora ya no sería cosa excepcional la candidata. En estos momentos hay seis rectores. Hace veinte años era una. Hay que animar a las mujeres.

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