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Toneladas de papel nacidas de 26 letras, cinco tonos y dos semitonos

Biografías, memorias, ensayos, entrevistas, letras, ilustrados y hasta un volumen de memorabilia

El «viejo Bob», para sus seguidores, o «ese cerdo impresentable que ni siquiera saluda al público», para los linces, lleva 60 de sus casi 78 años de vida rulando de aquí para allá y más o menos medio siglo generando toneladas de papel impreso. Mucho antes de que la Academia sueca se pusiera bótox en 2016 y le regalara un bonito millón de dólares, el hombre que un día se apellidó Zimmerman ya había protagonizaba varios centenares de títulos en decenas de lenguas.

Dylan sobre Dylan. 31 entrevistas memorables. Edición de Jonathan Cott. Global Rhythm, 2008. Nada mejor para hacerse la ilusión de conocer a Dylan que una buena colección de entrevistas. Dylan sobre Dylan ofrece una selección de 31, esenciales en inglés, memorables en castellano, que en 2006 seleccionó Jonathan Cott, un histórico de Rolling Stone. Cott, que fue uno de los primeros biógrafos de Dylan, recoge piezas escritas entre 1962 y 2004, lo cual, como suele ocurrir en estos volúmenes cuando están bien hechos, permite apreciar con nitidez la evolución del personaje. Aquí están piezas que ya son leyenda, como la media docena de entrevistas de la propia Rolling Stone, la inolvidable que firmó Nat Hentof en Playboy o esa virguería que se sacó de la manga Sam Shepard en 1987 al transformar un encuentro con Dylan en un diálogo para teatro. Ese en el que Shepard, jugando con la eterna mutación atribuida al músico errante, le pregunta si sabe quién es y él contesta: "Bueno. Lo sabes siempre. Lo que no sé es en quién me voy a convertir". Y de regalo la impagable pieza de Weberman (1971), del Frente de Liberación Dylaniano, en la que concluye que hablar con Dylan es "como hablar con un estafador que se estuviera estafando a sí mismo".

Los tesoros de Bob Dylan. Brian Southall. Cúpula, 2013. Los fans agradecen hasta el delirio libros como Los tesoros de Bob Dylan, del periodista musical luego convertido en currante de lujo de la industria Brian Southall. En esencia, el volumen es un repaso a la carrera del tahúr de Minnesota, desde los comienzos hasta la gira interminable. Pero la clave es que cada uno de sus más de 25 capítulos se acompaña de material extraíble. Reproducciones de carteles -dos a tamaño natural, montones en pequeño formato-, tickets enteros o cortados en la puerta, acreditaciones de «backstage», pegatinas de todo tipo. Y, claro, fotos, fotos, fotos€

Crónicas. Volumen I. Bob Dylan. Global Rhythm, 2014. Hay de todo. Desde la pionera biografía de Anthony Scaduto (1971), que en España publicó el gijonés Silverio Cañada en 1976 (Júcar, 268 páginas, puede encontrarse algún ejemplar en la red por 25 euros y tal vez lo sigan saldando en el tres por cinco de la Semana Negra) hasta la canónica de Howard Sounes o los dos volúmenes de ensayos biográficos, aún por traducir, publicados por el escocés Ian Bell en 2012 o 2013. Desde la peculiar lectura de Greil Marcus (Like a Rolling Stone, Global Rhythm, a partir de 32 euros en librerías de lance) hasta la crónica de carretera de Sam Shepard (Rolling Thunder, Anagrama, 9,90 euros). Por no hablar de Tarántula (Malpaso, 22 euros) -la obra más citada del propio Dylan aparte de las letras de sus canciones- o del primer y único volumen de sus memorias (Crónicas, Global Rhythm, 21 euros). Y, por supuesto, las seis joyas que brillan en esta página.

Joven para siempre. Paul Rogers. Blume, 2009. «Forever Young», del álbum Planet Waves (1974), es una de esas canciones que un poeta escribe cuando acaba de tener un hijo. Una especie de conjuro -»que seas siempre joven»- destinado a proteger sus pasos. El ilustrador Paul Rogers, gran conocedor de la «beat generation» cuya obra, iniciada en 1980, incluye hasta sellos de correos de EE UU, dividió el texto en 14 fragmentos y les adjudicó otros tantos dibujos con los que arma una ingeniosa historia paralela, simbiótica con los versos de Dylan, que sobrevuela su etapa clásica arrancando de un homenaje a Woody Guthrie. Entrañable.

Dylan sobre Dylan. 31 entrevistas memorables. Edición de Jonathan Cott. Global Rhythm, 2008. Desde 2007, se contaba con un volumen (Letras, Alfaguara & Global Rhythm) en el que se ofrecían todos los textos de las canciones de Dylan hasta Love and Theft (2001). El Nobel propició en 2016 la publicación de Letras completas, que además de la discografía oficial incluye temas de «bootlegs» e inéditos.

Todas sus canciones. Margotin /Guesdon. Blume, 2016. Todas sus canciones es la pareja de baile de Letras completas. Los 492 temas que van desde el Bob Dylan hasta el Tempest (2012), más Shadows in the Night (2015), el primero de los tres volúmenes de «covers», sin olvidar las aportaciones de los 12 «bootlegs» publicados hasta 2016. Análisis de cada álbum, génesis de cada pieza, repaso a las letras, fichas técnicas, vicisitudes de grabación, despieces con curiosidades y muchas fotos.

Bob Dylan. La biografía. Howard Sounes. Reservoir Books, 2016. Ha sido durante años el retrato canónico de Dylan, hasta el punto de que, aunque salió en 2000, se actualiza periódicamente. El periodista británico Howard Sounes la tituló «Down the Highway. The life of Bob Dylan» y en castellano se publicó en 2002 con un rotundo Bob Dylan. La biografía. Sounes ya se había fajado con la vida de Bukowski cuando se marcó un exhaustivo trienio de investigación que hizo sentarse en su diván a más de 250 personas. Rastrear las pistas de un fabricante de cortinas de humo como Dylan, un tipo que llegó a Nueva York aireando fantasías sobre sus orígenes, no era fácil. Tampoco lo era adentrarse en muchos momentos posteriores al accidente de moto de 1966. Dylan había renacido tras pasarse el verano del amor en un sótano de Woodstock y ese Dylan post-Dylan era un individuo de otra pasta, mucho más impenetrable que provocador, una anticipación del personaje que hoy suscita sentimientos encontrados.

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