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Los tebeos son para el verano

Recomendaciones para pasar un estío con algunas de las mejores viñetas

Los tebeos son para el verano

Los tebeos son para el verano

Hay cuarentenas y cuarentenas, pero es curioso que todas lleven a la seguridad del confinamiento. La que hemos vivido estos días extraños es una; otra la conocemos más por las tierras mediterráneas: la de los termómetros que abrazan alegremente la cuarentena de grados y nos obligan a la reclusión bajo el aire acondicionado a chorro. La primera esperemos que no se repita, pero la segunda, ¡ay!, me temo llega con fuerza, fiel a su cita estival pero avisando de recalentamientos futuros que ríanse ustedes del Gobi. Busquen refugio de ambas en los tebeos, les ayudarán a sobrepasarlas. Van algunas recomendaciones:

Primavera para Madrid (Autsaider) es la nueva obra de Magius, que abandona los escenarios estadounidenses de su anterior obra, El Método Gémini, pero mantiene intacta su indagación de las cloacas mafiosas, trasladando su objetivo a una España donde lo público parece haberse convertido en el abrevadero de nuestras particulares mafias de corrupción. El chalaneo y el lenocinio como expresión de una concepción del poder que solo se mueve por la codicia y la ambición crean el espacio perfecto para que Magius construya un relato casi aterrador de la vida política de nuestro país, envuelto en un dorado e hipnótico envoltorio que anuncia la demoledora ironía que impregna toda la obra. El trazo limpio del autor imagina los sucios mecanismos de la corrupción, generando extraños sueños de realidad, reflejos reconocibles de una pasado todavía cercano, quizás solo falsos recuerdos. Menos algunas cosas, como decía un presidente del gobierno.

Lo que sí es realidad y testimonio es Aquarius, el buque de la esperanza (Evolution comics), en el que Marco Rizzo y Lelio Bonaccorso narran su estancia durante tres semanas en al barco de SOS Mediterráneo y Médicos Sin Fronteras. Durísimo relato de una situación trágica que se repite en un bucle sin fin, mientras Europa mira su ombligo pensado que todo lo que ocurra allende sus fronteras es problema de otros.

Ahora bien, si lo que quieren es dejar este plano de existencia, nada mejor que el Stray Toasters de Bill Sienkiewicz (ECC Ediciones). Una mítica obra con 30 años a las espaldas que narra un extraño futuro, lejano en apariencia pero quizás demasiado cercano en el fondo al que tenemos hoy. El espectacular despliegue gráfico del dibujante compone un escenario de delirio para una trama detectivesca anómala, donde cada pista no es un paso más en la resolución del misterio, sino una puerta abierta a nuevas reflexiones y líneas argumentales.

Los más antiguos del lugar seguro que recuerdan los álbumes que la editorial Junior editaba de Los aristócratas, de Alfredo Castelli y Ferdinando Tacconi. Casi medio siglo después de su primera edición, la editorial Ponent Mon la recopila en un cuidado volumen que permite recuperar una obra que parece una extraña mezcla de James Bond, el Equipo A, Rififí y la serie televisiva de «Los vengadores». Es cierto que la serie ha envejecido, pero el tiempo le ha dado una pátina de nostalgia retro adorable que hace que los sólidos guiones de Castelli y la eficacia de Tacconi tengan una paradójica segunda juventud.

Atentos también por que la Editorial Maeva publica la nueva novela gráfica de Raina Telgemeier, Coraje. La dibujante se ha convertido en un auténtico fenómeno en los EE.UU, donde sus libros copan los primeros puestos de las listas de bestsellers con cifras millonarias que hacen palidecer a cualquier poderoso superhéroe. La razón es fácil de entender: Telgemeier conecta con el público adolescente con historias autobiográficas de sinceridad y honestidad aplastante, que reflejan su realidad y les habla en su lenguaje de sus problemas, de sus aspiraciones e ilusiones. Vale la pena descubrir su particular universo. La semana que viene, más, no lo duden.

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