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Caribe conceptual. Biohackeo

Armen Avanessian narra su estancia en Miami como un experimento sobre los tiempos de optimización y digitalización del individuo. Un devenir del yo en segunda persona que reflexiona en la infinita piscina del mundo del arte.

Caribe conceptual. Biohackeo

Caribe conceptual. Biohackeo / R.Ballester Añón

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R.Ballester Añón

Armen Avanessian es un pensador, editor y teórico político-literario, nacido en Austria y de origen armenio. Formado en la tradición del pensamiento académico radical; ha sido profesor en diversas universidades alemanas y americanas; actual director de la editorial Merve Verlag.

Miamificación es el dietario de una estancia de dos semanas, a finales del 2016, de Avenessian en la ciudad Miami, invitado como conferenciante en varios centros artístico-culturales. En sus observaciones hay una mezcla de refinada especulación teórica con un embeleso ante la deslumbrante babel sensual y pecaminosa de la actual Miami, perfecto paradigma hipercapitalista. Resulta encantador el tono, en cierto modo provinciano, de una suerte de teólogo laico centroeuropeo que piensa en términos liberatorios de la explotación del hipercapitalismo, cada vez más sutil y demoniaco, y al que hay que vencer con sus propias armas.

Observa Federica Matelli, en el prólogo de este volumen, que el punto de vista heideggeriano sobre el problema del tiempo es lo que origina la reflexión propuesta por Avanessian, cuya argumentación esencial vendría a ser la siguiente.

La posmodernidad solventó al problema del tiempo convirtiendo el presente en una perpetua circularidad que se recicla con el pasado; Avanessian postula la aparición de un «tiempo complejo», una temporalidad cada vez más gobernada por la tecnopolítica y predeterminada por los «algoritmos del capital»; por tanto el centro gravitatorio se ha desplazado: ya no es el permanente «presente-pasado» posmoderno, sino un presente futurizado o un futuro presentizado.

¿Cómo se genera este nuevo «tiempo complejo»? Con la tecnología de la información, y su empleo masivo y continuo, con una capacidad de control e influencia cada vez más potente y sofisticada. El universo digital se convierte en prótesis emocional y sensitiva; y los interfaces devienen órganos de percepción de realidad. El pensamiento académico radical está generado neologismos y sugerentes corrientes interpretativas: capitalismo cognitivo, semiocapitalismo, humanos sincrónicos, aceleracionismo, realismo especulativo, ontología orientada a objetos(OOO), xenofeminismo, afrofuturismo, biohackeo, hiperstición, colapsologia….Un exquisito slang teórico producido, sobre todo, en departamentos universitarios europeos y estadounidense para referirse al formidable desconcierto moral y conceptual ante las aceleradas transformaciones de las sociedades avanzadas.

Se produce, paralelamente, un descrédito critico de la izquierda «analógica» y tradicional, cuyo pensamiento político, en opinión de Avanessian, no es capaz de pensar el futuro sino en términos de tabula rasa o apocalipsis o desde una perspectiva de continua e irritada resistencia.

Bucle de irritaciones que se sustancian en la denuncia ruidosa, las protestas visibilizadas, los disturbios que se han convertido en una variante de performance con intervención, muy pautada, de las fuerzas de orden público. No tiene pues un carácter propositivo sino idiosincráticamente opositivo.

«Si no se puede vencer al diablo, caben vinculaciones formativas con él», vendría a ser la actitud teórico-moral que propone de Avanessian y el grupo que representa y teoriza. Plantearse la apropiación del futuro y los algoritmos que lo determinan. Conectar con ese dispositivo. Ya no cabe ser revolucionario sino radical porque ya no hay un afuera del capitalismo; debe actuarse dentro de él para revertir tendencias malignas, prefigurando una sociedad poscapitalista.

Se trata pues de astucia salvífica, de guerrilla digital, frente a la, parece ser, conducta perversa y demoniaca de las grandes corporaciones y los macrosistemas digitales. Armen Avanessian, junto con el cineasta Christopher Roth, han producido Hyperstition, un film que explica y publicita estas ideas con la participación de figuras descollantes de estos movimientos: Ray Brassier, Helen Hester, Steven Shaviro, Suhail Malik….

«Hiperstición» es un concepto desarrollado por el escritor y filósofo Nick Land que lo define del siguiente modo: «circuito de retroalimentación positiva que incluye a la cultura como componente. Puede ser definido como la tecno-ciencia experimental de las profecías autocumplidas». Surgió hace unos 15 años y está influyendo en la concepción de ciertos aspectos de la sociología, el diseño y el arte contemporáneo.

Estamos pues ante unas propuestas que parten de un poshumanismo que busca ir más allá de los conceptos de sexo, raza, especie y clase, y que entiende el mundo como un espacio atravesado por la tecnología.

Avanessian postula, en fin, esta paradoja: «cambiar el presente dependen del futuro». Aunque el futuro ha dejado de ser lo que era: el del pensamiento humanista e ilustrado.

Al texto de Miamificación lo acompañan excelentes dibujos nocionales de Andreas Töpfer.

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