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Una antología para difundir la palabra de Manuel Marí

La editorial Proa publica ‘El nòmada i l’arrel’, una antología de la obra del desaparecido poeta ibicenco seleccionada por Carles Rebassa para el objetivo es dar a conocer a «uno de los grandes poetas de su generación»

Una antología para difundir la palabra de

«Todo gran poeta se defiende solo con sus versos», escribe Carles Rebassa en el prólogo de El nòmada i l’arrel, la antología poética del desaparecido escritor ibicenco Manel Marí (Eivissa, 1975 - València, 2018) que acaba de publicar la editorial Proa. El problema es que los versos de Marí estaban desaparecidos en ediciones descatalogadas de sus once poemarios, de los que el único que se puede encontrar hoy en las librerías es el último, Tavernàries, Premi València Alfons el Magnànim 2016.

Así que esta antología viene a cubrir ese enorme hueco, a difundir su palabra, a hacerla accesible, a recuperarla, a encomenar-la, a defenderla. «La motivación de esta antología es dar a conocer la poesía de Manel Marí a los lectores que no han tenido acceso a ella. La industria editorial es precaria, sobre todo en lo referente a la poesía, y no tiene mucho recorrido. Esta antología nace de la necesidad de mostrar la poesía de Manel Marí, de intentar que de todos sus libros llegase una muestra de su poética corporal, amorosa, erótica, irónica, reflexiva en lo político y en lo personal...», asegura el poeta Carles Rebassa, autor de la antología, en la que el también escritor mallorquín Sebastià Alzamora ha aportado el epílogo.

Alzamora lo explica en su texto, en el que señala que muchas veces se ha referido a Marí como uno de los grandes poetas de su generación, algo que era prácticamente indemostrable por la dificultad para encontrar sus títulos: «Los libros de poesía tienen una distribución incierta y una vida corta y esta antología en una editorial como Proa da al público la oportunidad de conocer la obra de Manel Marí. Muchos lectores podrán descubrir su poesía y los que ya la conocían podrán reencontrarse con ella», asegura Alzamora.

«Un libro nuevo»

«Esta publicación significa muchísimo -subraya por su parte el padre del poeta, Alfons García Ninet-, porque mucha gente había expresado su interés en saber más sobre Manel y en leer su obra y una buena parte está descatalogada. Ahora se abre una ventana para aproximarse a ella, una provocación para reclamar lo anterior».

El nòmada i l’arrel, que recoge varias decenas de poemas de diferentes épocas, no es una antología al uso que va recuperando piezas de los diferentes libros en orden cronológico. Reúne poemas publicados en los diferentes poemarios y también en medios digitales y les dota de un orden propio. «La sensación es la de tener un libro nuevo entre las manos, sin separación entre los poemas y sin nada que corte el rollo», expresa gráficamente Eva Llorenç, pareja de Manel Marí.

«No quería hacer una antología de estilo clásico, una mera cronología, sino un mosaico, que el lector tuviera la sensación de encontrarse ante otro libro de Manel Marí. Pensé que como la motivación era abrir una ventana a su obra era mejor no presentarla como una obra cerrada. Aunque él ya no siga escribiendo murió en acción, era un poeta cada día y era mejor ofrecerla como una obra viva», señala Rebassa.

La espina de Proa

El antólogo explica que ha sido una labor «complicada»: «Ha llevado mucho trabajo y muchas lecturas, pero lo más difícil ha sido hacer algo equitativo. No se trataba de seleccionar lo que a mí me gusta de la obra de Manel Marí, porque el objetivo no era representarme a mí, sino representarle a él».

Todos los que han participado en la confección de esta antología destacan el hecho de que se publique en Proa, una espina que Manel Marí tenía clavada después de que la editorial se desentendiera de publicar dos de sus libros premiados, a pesar de que había un contrato. En ese cambio señalan la sensibilidad del nuevo editor de Proa, Josep Lluch. «Se ha hecho justicia poética, nunca mejor dicho, aunque sea a título póstumo», zanja Sebastià Alzamora.

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