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El callejero del afecto de un periodista

Pérdidas y Ganacias

Pese a la supuesta etiqueta de frivolidad que llevamos los periodistas, hay mucho humanismo oculto entre los que escriben en los periódicos, además de un cultivado sentido literario. El buen periodista es el que lee mucho, que como sabe Julián Quirós es básico para escribir bien. El director de ABC, y antes de Las Provincias se estrena con ‘Pérdidas y ganancias. Recuento de los años huidos’ como poeta, el refugio auténtico de las letras. Siguiendo la estela de uno de nuestros mejores poetas, Vicent Andrés Estellés, el periodista imprime en sus poemas palabras más que versos, con una pincelada impresionista influida por sus mejores años de oficio en ciudades luminosas.

Se pregunta el también poeta Carlos Aganzo en el prólogo si puede servir la poesía después de tantas horas de trabajo como un ajuste de cuentas, con uno mismo o con los demás. Lo sé, y diría más, si fuera obligatoria nos iría de perlas.

Quirós divide su poemario en tres partes -ayer, antes de ayer y mañana-, más un epílogo -algunos años después- donde pasea sus evidencias y desencuentros, pasándolas por la máquina de la verdad del tiempo. Poemas escritos hace años (2008), menos los cuatro primeros (2012) y los dos finales, que son de 2019. Uno dedicado a Majo Grimaldo -«¿Dónde caíste al fin?»-, y el otro a los ‘Servicios prestados’ -«Y ya no me da pánico morirme / aunque supondría una derrota»-. Acompañando a Francisco Brines, otro de los grandes, con aquello de que los poetas no pueden mentir, pone sus tripas a disposición del lector, sabedor que la ciencia poética requiere de sinceridad absoluta, como el periodismo, para conservar el vigor de la seducción de la escritura. Porque como dice, a muchos de los que observamos el mundo con los ojos curioseados del primer día que entramos en una redacción, nos conviene mucho leer el callejero del afecto.

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