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La Bloom Gallery y el Monteolivete más artístico

Dirigida por Ibrahim Khoury y Elizabeth Hefty-Khoury se estrena la nueva galería con un proyecto de carácter ecologista que marca una línea de acción muy clara.

La Bloom Gallery y el Monteolivete más artístico

¿Cuál es el mayor indicador de éxito de un evento cultural? Las personas que se implican en él, los amantes del arte, artistas, gestores y público que da una respuesta positiva involucrándose. Ese es el termómetro con el que hemos medido la Bloom Gallery, un lugar por y para la cultura que promete convertirse en cita imprescindible. Situado en la calle Luis Oliag 17 de València, el acceso es gratuito y su horario amplio.

La Bloom Gallery y el Monteolivete más artístico

Dirigida por sus dueños, el empresario y filántropo Ibrahim Khoury, de origen libanés, junto a la artista británica Elizabeth Hefty-Khoury, la galería nace en 2020. Incluso llega a participar del festival Russafart en su edición más reciente sin embargo no adquiere relevancia hasta ahora porque, pasado lo peor de la pandemia por coronavirus, empieza a definir su rumbo y a programar con regularidad. Podría decirse que se estrena ante el público general en estas fechas, con un proyecto de carácter ecologista que marca una línea de acción muy clara.

La Bloom Gallery y el Monteolivete más artístico

Titulada «El mar», la exposición colectiva que acaba de inauguarse reúne a 15 artistas comprometidos con la defensa de los mares, su flora y su fauna. Alex Baker, Mauro Basile, Teresa Benedicto, Ariel Calderón, Engram Collective, Fesma, Fernando Giayetto, Mae Hefty, Karen Eva Laing, María Navarro, Giuliana Tavolacci, Veerle van Werde, Stuart Wilson, Sandi Goodwin y la propia Elizabeth Hefty-Khoury. Una decena de nacionalidades diferentes, diversidad de estilos y lenguajes, pero una preocupación común por contribuir a mejorar el planeta. Con ello, mejoran, además, su entorno. Atraen curiosos del barrio, coleccionistas de otras zonas y artistas jóvenes a diario.

La Bloom Gallery y el Monteolivete más artístico

Monteolivete es un barrio de la ciudad de València, perteneciente al distrito de Quatre Carreres. Está bien comunicado con el centro y con la playa. Es tranquilo, pero tiene muchos servicios como supermercados, ambulatorio y tiendas. Incluso algunas franquicias de perfumería y de productos de herbolario han abierto en la zona. Durante el último lustro, se ha tratado de un barrio obrero al borde de la gentrificación, que resiste con el espíritu castizo, aunque sus vecinos vean cerrar cada vez más pequeños comercios por jubilación.

Así, parecido al proceso que vivió Russafa hace una década, la comunidad artística ha encontrado un lugar en el que abundan los bajos amplios, diáfanos y de alquiler asequible. Hacia el otro lado del río ya no es lo mismo y hacia Russafa o Malilla los precios suben. La calidad de vida en Monteolivete es reconfortante y todo ello ha provocado no únicamente que emerjan estudios de artista, talleres, academias de artes y galerías, sino que gran parte de los artistas hayan decidido trasladar su residencia allí.

La galería Bloom, que del inglés se traduce como florecer, se halla junto a la escuela musical Piano & Piano, dirigida por la música Teresa Yánez, que abre el 12 de septiembre y comienza sus clases el 19 de septiembre. Ese es uno de los motivos de que su alrededor esté tan animado, pero no el único. Pues a unos pocos metros se encuentra el estudio La gestoría, de María Renedo, especializada en collage, el del acuarelista Ale Casanova, con otros 11 artistas entre los que destaca Filippo Esmaily, más conocido como FESMA, quien expone en Bloom obras de gran formato con olas intensas que atrapan.

En «El mar» predomina la abstracción, como la de las piezas de la siciliana Guiuliana Tavolacci, producidas en Ibiza y rápidamente adquiridas por coleccionistas franceses. Mientras, el argentino Ariel Calderón recuerda a Sorolla con sus figuras en la orilla. Y María Navarro, de Náquera, que ha trabajado para el Cirque de Soleil y con la Fura dels Baus, impresiona con sus instalaciones y esculturas a partir de restos de basura marina convertidos en una especie de joyas. Toda una incubadora de talentos.

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