José Serrano, mucho más que el "glòries a Espanya"
El compositor valenciano, creador del pasodoble ‘El Fallero’, es uno de los últimos prolíficos y reinventores del género patrio de la zarzuela, con bellas melodías convertidas en éxitos de principios del siglo XX

Un certamen en el Palau de la Música / Levante-EMV

La trascendencia social de los artistas es a veces injusta con la plenitud de su obra, opacada por la popularidad de algunas de sus creaciones. Ocurre, al menos entre el público general, con la figura de José Serrano.Sí, el autor del tradicional pasodoble El Fallero tan arraigado a las fiestas josefinas; también compositor del Himno Regional de la Comunitat Valenciana, de una riqueza musical incontestable y un siglo de historia. A principios de noviembre, la Federación de Sociedades Musicales de la Comunitat Valenciana (FSMCV) reunió en València a más de 4.000 músicos —una cifra de récord— para interpretar la partitura en su centenario como himno autonómico. Una excusa perfecta para recordar que José Serrano es mucho más que el tan controvertido «noves glòries a Espanya», con el permiso del letrista Thous.
Su catálogo lo refrenda, especialmente en el apartado de la zarzuela, con un total de 52 obras desde El motete, estrenada en 1900 en Madrid como uno de los autores del «círculo valenciano» en la capital y que cambió su suerte, cuando estaba a punto de claudicar en su intento de ser compositor y regresar a su Sueca natal. A partir de ahí, Serrano se alza como uno de los últimos compositores impulsores del género patrio, pero no por ello se puede considerar que renunciara a adaptarlo, modernizarlo y reinventarlo para adaptarlo a los cambios sociales de principios del siglo XX.
En un contexto ajeno aún a la música pop y a la radiofórmula, muchas de sus romanzas se convirtieron en los éxitos musicales del momento, impulsadas por sus melodías fluidas y pegadizas, así como una orquestación rica y con ciertos sesgos del romanticismo tardío; un rasgo que otorga a los personajes de Serrano y sus historias —sus dilemas amorosos, identitarios o morales— mayor profundidad y dramatismo que en la zarzuela precedente al autor. En el listado de imprescindibles del valenciano, se incluyen ‘La roca fría del Calvario’ de La Dolorosa, ‘Marinela’ de La Canción del Olvido o la jota ‘Te quiero, morena’ de El trust de los tenorios, interpretada por grandes figuras como Alfredo Kraus o Plácido Domingo.

Cartel de la adaptación cinematográfica / Levante-EMV
Sus historias reflejan a la perfección la España posterior a la crisis de la Restauración, influenciada por la Segunda Revolución Industrial; un país a caballo entre la nostalgia del pasado, en cierto modo castizo, y la modernidad y cambios sociales de los nuevos tiempos. Son historias cercanas a sus coetáneos, que podían identificarse con muchos de los personajes que veía sobre el escenario.
La desesperación de un compositor por encontrar inspiración para escribir su música (El Motete) mientras carga contra sus criados; el dilema moral de un fraile novicio entre su fe por Cristo y el fervor por su amada (La Dolorosa, tal vez la que podría considerarse como su cumbre musical); el dolor por el olvido de un ser querido que permanece anclado en el corazón (La canción del olvido); los vaivenes románticos de los trabajadores de una fábrica de perfumes de Madrid (Los claveles); o el deseo de Gloria de ser cantante, repudiada por su familia y su novio, que cumple el servicio militar en África (Los de Aragón).
Son solo cinco ejemplos de esta amalgama social del catálogo del compositor valenciano, tan arraigado a su época, observada también en sus letras. «Campesina, campesina, como errante golondrina cantarina, vas en busca del amor» canta Rosina en La Canción del Olvido, una muestra de la importancia de la sociedad agraria en la década de los 40. «Mujeres. Tiranas de la vida, muñecas del amor, de ese bendito amor, que es vida», reza Fernando en su romanza más conocida de Los Claveles, evidenciando el machismo presente en los albores del siglo XX. En La Dolorosa, en cambio, Serrano retrata los padecimientos del pueblo y su conformismo antes de alzarse, así como su búsqueda de consuelo en la religión: «Dolorosa, de pie junto a la cruz, tú conoces nuestras penas, penas de un pueblo que sufre».
En el ámbito musical, el valenciano consigue mantener la identidad del género chico —así se conoce popularmente a la zarzuela, considerada un idioma menor a la ópera— heredado de Federico Chueca, pero lo combina con un lirismo más internacional, cercano al verismo italiano de Giacomo Puccini; así describieron su estilo varios críticos de su época y eso explica que, aunque con cierto aire patrio, algunas de sus partituras hayan resistido mejor el paso del tiempo que las de sus coetáneos.
Así como las oberturas de Wagner o Verdi se incluyen en el programa de infinidad de conciertos, también algunas de las de José Serrano lo consiguen. Una de las más populares es la de La Venta de los gatos; fue obra obligada de la Sección de Honor en el Certamen Internacional de Bandas de Música Ciutat de València en la edición del año 2022, transcrita para banda al ser original para orquesta. Escucharla si se desconoce es encontrarse con una partitura elegante, expresiva y repleta de matices y contrastes musicales, con una orquestación exquisita que demuestra en poco más de siete minutos que José Serrano es un compositor brillante, mucho más que el autor musical del ‘glòries a Espanya’.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Poder Judicial tramita la petición de amparo de la jueza de la dana ante los ataques de dos abogados
- Conductor turista: València le tomará la matrícula y no se librará de la multa
- Investigan si la niña de 6 años sedada en la clínica de Alzira falleció por una sepsis causada por un anestésico contaminado
- El Es Alert de las 20.11 horas también se retrasó para quitar el acento a València y sustituir 'tipus' por tipo y 'aquest' por este
- Árboles más grandes, pavimento de granito y aceras despejadas: así será la nueva calle Colón
- ¿Quién controlaba la anestesia robada que se usó en la clínica de Alzira?
- Pisos nuevos a 161.000 euros y a un paso de la playa: el municipio de Valencia con vistas privilegiadas y oferta de obra nueva
- Se hunde el puente en tierra de nadie entre la Safor y la Marina Alta