LA COLECCIÓN

Colección de 12 barajas, de diferentes procedencias, de 40 naipes cada una de ellas, + estuche contenedor (con la 1ª entrega). El estuche es auto-montable y nos permite tener la colección totalmente ordenada. Un recorrido por la historia de la baraja.

Tamaño del naipe: 10x6 cm.

Las entregas se realizarán los viernes, a partir del próximo 25 de marzo, y tendrán un precio exclusivo de 5,95, al comprar Levante-EMV.

Las barajas que la componen son:

1 Iberoamericana 1929 25/03/2022

2 Alquitrán 1880 01/04/2022

3 La Ducale-Francia 1970 08/04/2022

4 Naipe Vizcaíno 1976 16/04/2022 (es la única que se entrega en sábado, por la festividad de Viernes Santo)

5 Mitología Astur 2002 22/04/2022

6 Andalucía 1980 29/04/2022

7 Cervantina 2007 06/05/2022

8 Madrileña 1870 13/05/2022

9 Palamós 1880 20/05/2022

10 Tarraco 2001 27/05/2022

11 Napolitana 1974 03/06/2022

12 Marroquí 1890 10/06/2022

UN POCO DE HISTORIA

Los juegos de cartas se conocen desde la antigüedad. Aunque existen varias teorías, se cree que son originarios de china. Los primeros juegos de cartas de los que se tiene constancia datan del siglo XII. De Oriente pasaron a Europa y en el siglo XV se introdujeron en España.

La primera mención histórica de la que se tiene referencia en España es la del estatuto de Juan I, en 1387, donde se prohibía por primera vez el uso de las cartas; prohibición que se repetiría en muchas más ocasiones a lo largo de la historia.

Desde un principio la Baraja española se dividió en 4 palos: Oros, Copas, Espadas y Bastos. Supuestamente, estos símbolos representaban los 4 estamentos en los que se dividía la sociedad feudal: realeza, clero, ejército y pueblo.

La Baraja Española tuvo varios patrones de diseño simultáneos en el tiempo: El patrón de Cádiz, el de Castilla, el Catalán, el de Sicilia, el de Nápoles, el Francés, ….

Para fabricar los naipes se requería de una autorización expresa de la Corona Española, con el fin de evitar posibles trampas y engaños, ya que las cartas eran motivo de continuas reyertas. Otra peculiaridad de la Baraja Española es la utilización de las “pintas”, líneas discontinuas en la parte superior e inferior de la carta que indican el palo al que pertenece el naipe y permitía así mantener las cartas a salvo de posibles mirones. Cien años después se añadieron los números y se crearon dos versiones de la baraja, una numerada del 1 al 7 y del 10 al 12, y otra que incluye los 8 y los 9, aunque en la mayoría de los juegos de cartas españoles tradicionales no se utilizan.

Si no tienes fácil acceso a un quiosco, o en tu localidad no hubiera ninguno, y quisieras conseguir esta colección, puedes escribirnos a levante.atencionalcliente@epi.es y te diremos cómo hacerlo.

¡Resérvala ya!