Vivimos en plena era del contenido audiovisual y saber cómo generar un contenido de entretenimiento diferente es el arte de entender qué necesitan los usuarios y entregárselo en formatos atractivos, convincentes y pertinentes. Los de la Generación X comprábamos el entretenimiento audiovisual en formato físico y lo almacenábamos ocupando muebles y estanterías. Cada uno teníamos nuestro altar del entretenimiento del que presumíamos.

Con el cambio de milenio, empezamos a adoptar un nuevo hábito a raíz de un contexto de entretenimiento diferente, que consistía en adquirir contenido (comprado o pirateado) y almacenarlo de forma virtual. Sin embargo, en los últimos años la tendencia volvió a cambiar y el paradigma ya no es la compra y colección de contenidos sino el acceso inmediato y bajo demanda a contenidos online. Solo hay que fijarse en los diferentes estudios y en las innumerables noticias que señalan la importancia del contenido y del marketing de contenidos ante la necesidad de mejora del branding y del posicionamiento digital de las marcas. Todos ellos apuntan en una dirección: el contenido es el rey, pero el contexto es la reina. Tan importante es el contenido como el contexto de disfrute y la personalización para, en primer lugar, potenciar el engagement con el usuario y, en segundo lugar, para corresponder al usuario con social coins mediante mecánicas de conversación y gamificación. En este contexto, podemos identificar tres tendencias en la creación de contenidos.

Snackable content everywhere. El nuevo consumidor está híperconectado y cada vez demanda más contenido que ocupe muy poco espacio, que sea barato y que se consuma desde cualquier dispositivo.

Mass intimacy. Conectar con muchos usuarios al mismo tiempo, pero con una complicidad casi íntima con cada uno de ellos. La industria se enfrenta al desafío de cómo conectar con el público en el contexto actual.

Interactive Mode. El mando a distancia nos alejó de la tele y propició un modo de consumo basado en darle al play y consumir de forma pasiva. Ahora, el consumidor se ha vuelto a acercar a la pantalla para tocarla e interactuar. Los nuevos dispositivos permiten al usuario reproducir el contenido, pero también jugar con él, comentar, compartir, e incluso comprar desde el propio vídeo. 

Para entretener y conectar con la audiencia toda estrategia de creación de contenidos debería tener en cuenta estas tres tendencias.