Los restos mortales de dos sacerdotes, uno de ellos beato y otro en proceso de beatificación, Vicente Rubiols Castelló (1874-1936) y Emilio Ferri Calatayud (1899-1936), respectivamente, mártires ambos de 1936, han sido inhumados en la parroquia de San Pedro Apóstol de la Pobla Llarga, localidad natal del segundo y en la que ejerció su ministerio el primero. Previamente, fueron exhumados del cementerio municipal y sometidos a un detallado estudio forense, en el que se ha podido comprobar el martirio que sufrieron. Los restos fueron depositados en unas arquetas colocadas en la parroquia el pasado domingo tras la celebración de una eucaristía. l-emv pobla llarga