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Llaurí y Cullera tardan tres meses en pagar mientras Alzira liquida las facturas en 15 días

Cotes tiene el récord de demora en 126 días, Sumacàrcer se sitúa en 11 y la media comarcal pasa en tres años de 121 a 29

El último informe del Ministerio de Hacienda relativo al período medio de pago de la Administración Local revela hasta qué punto algunos ayuntamientos se han convertido en un lastre para sus proveedores. Pese a las leyes antimorosidad del Gobierno, prácticamente la mitad de los ayuntamientos de la comarca incumple aún el plazo legal de pagar sus facturas antes de 30 días.

Aún así, el informe del ministerio de Hacienda, con datos del segundo trimestre del año, pone sobre la mesa una mejoría evidente en los pagos de los ayuntamientos. Si en 2011, el plazo medio de liquidación de facturas en la Ribera era de 121 días, esa media ha caído hasta los 29 días.

La mejoría en este terreno es incuestionable.No sólo en cantidad, también en calidad. En 2011, el 80% de los municipios incumplió la ley. Hoy no llega al 50%.

Los ayuntamientos que más rápido pagan sus facturas son Sumacàrcer, Manuel, Benicull, Alfarp y Albalat, pero entre los de mayor tamaño destaca Alzira. Abona sus facturas en 15 días e incluso ha rebajado sus cifras estos años.

En 2011 tardaba 49 días en liquidar sus pagos y 57 días un año antes. Entre los municipios de mayor tamaño que también pagan con rapidez, aunque superan mínimamente el plazo legal se sitúan Algemesí y Alginet.

La situación ha mejorado de manera muy notoria en ayuntamientos como el de Guadassuar, que en 2011 tardaba más de nueve meses y que en el último recuento se ha situado ya dentro del límite que marca la ley. El récord de tardanza en 2014 lo tiene el Ayuntamiento de Cotes, con 126 días, seguido del de Llaurí, con un día menos. Entre los más poblados, el que más demora sus pagos es Cullera, que tarda más de tres meses, aunque la situación financiera también ha mejorado porque hace tres años tardaba 234 días media y ahora realiza los pagos en 93. Otro municipios que superaban los 200 días de demora y que ha podido frenar los impagos es Beneixida. De la Pobla Llarga, que estaba en la misma situación, no hay datos porque no han sido facilitados al ministerio.

Tampoco hay datos de Carcaixent, uno de los ayuntamientos donde el descontrol en el pago a proveedores era elevado a principio de la legislatura, pero que también ha puesto en vereda sus facturas. Según fuentes municipales, el ayuntamiento paga de media entre 30 y 60 días, pero espera situarse por debajo del límite legal a principios de 2015.

En 2010, los ayuntamientos de la comarca abonaban sus deudas a 107 días de media. Un año después, en vez de rebajar la demora, el pago aún se retrasaba más, 121 días. Pero, la Ley de Morosidad fijó un plazo máximo de 60 días para los pagos de empresas a proveedores y de 30 días en el caso de las administraciones públicas. Hoy, el pago medio de los ayuntamientos de la Ribera se sitúa justo en la media que marca la ley, en 29,9 días.La cifra puede variar porque de una decena de ayuntamientos el ministerio no tiene datos.

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