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«Como caerte la lotería»

El ayuntamiento adjudica dos nuevas casas rehabilitadas en l'Alquerieta con el plan Alzira Social y prevé cerrar el mandato con 7 de las 48 que contempla el proyecto Dos de las familias estaban al borde del desahucio

«Como caerte la lotería»

«Como caerte la lotería»

Tatiana no podía ocultar ayer la sonrisa. Embarazada de su cuarto hijo y con su vivienda actual en proceso de subasta al no poder hacer frente a la hipoteca desde hace ya algún tiempo, ayer recibió las llaves de una nueva casa con cuatro habitaciones y dos cuartos de baño. «Supone tener una cosa segura para nuestros hijos, no tener el miedo de que vengan a tirarte y te quedes en la calle con tres criaturas o cuatro», comentaba. Vicente y María del Carmen serán a partir de ahora sus vecinos en la calle Callao. Vivían hasta ahora en casa de los abuelos con otros muchos familiares y disponen desde ayer de una nueva vivienda. No funcionaba la luz al entrar, pero se sentían más que contentos: «Es como si te tocara la lotería», comentaba M.ª Carmen mientras, casi al unísono, Vicente indicaba: «O mejor». Luisa Dolores y Bernardo también han encontrado un techo para sus cuatro hijos antes de llegar al desahucio al no poder pagar el préstamo de la casa que compraron en la calle Alonso de Ojeda.

Son los beneficiarios de las nuevas viviendas rehabilitadas a través del programa Alzira Social, una iniciativa por la que el ayuntamiento expropia casas -mayoritariamente de bancos que incumplen sus obligaciones de conservación- para acondicionarlas y ofrecerlas a familias necesitadas mediante un alquiler social de 80 euros al mes, que ayer entregó la alcaldesa de la ciudad.

Elena Bastidas aprovechó el acto de entrega de llaves para hacer balance de su plan estrella, cuya efectividad cuestiona la oposición, y detallar que al finalizar el actual mandato se habrán entregado siete viviendas en el barrio de l'Alquerieta, a las que sumó cuatro pisos rehabilitados con trabajadores del plan Alzira Social y pendientes de adjudicar en el bloque de viviendas sociales de la calle Sueca propiedad de la Entidad de Infraestructuras de la Generalitat (Eige). Bastidas cifró en 480.000 euros la inversión realizada hasta ahora por el ayuntamiento en el plan Alzira Social, de los que 408.000 corresponden a un recargo cobrado a Bankia, y defendió que, al margen de ofrecer una vivienda a familias necesitadas, el plan contempla otra vertiente social: la generación de empleo. En esta línea argumental señaló que 23 personas han trabajado en la rehabilitación de las casas. Por otra parte, la alcaldesa desveló que cerca de 200 familias han solicitado una vivienda.

Cabe señalar que el gobierno municipal presentó en enero de 2013 este novedoso programa que, según detalló Bastidas, comenzaba con 48 casas en el barrio de l'Alquerieta y la voluntad de aplicarlo en otras zonas de la ciudad. Bastidas ha ido con el tiempo matizando el anuncio inicial y ayer defendió que el ayuntamiento «lleva un ritmo de trabajo impresionante» ya que las tres fases del proceso -expropiación, rehabilitación y selección de las familias adjudicatarias- necesitan su tiempo y que se trata de un proyecto «a largo plazo» en el que tiene previsto seguir inyectando dinero.

La alcaldesa recordó que se ha elaborado un proyecto integral de actuación en el barrio valorado en más de cinco millones de euros que contempla dar continuidad al plan Alzira Social, aunque se encuentra a la espera de obtener fondos europeos para su desarrollo. Según dijo, en la medida que se confirme esta inyección económica y su cuantía, el ayuntamiento realizará una aportación de recursos propios. «Vamos a seguir trabajando en este proyecto y, aunque algunos no nos quieran acompañar, pensamos que es una de las mejores formas para ofrecer vivienda, empleo y dar una oportunidad de vida y de futuro a familias de Alzira», señaló la alcaldesa.

El bloque tapiado

Preguntada por las críticas del PSOE, que denunció que se destine tanto dinero a comprar casas de los bancos mientras permanece tapiado y en estado ruinoso un bloque de 24 viviendas sociales en al calle Severiano Goig, la alcaldesa de Alzira cargó contra la oposición, defendió que existe una voluntad «inequívoca» por parte del ayuntamiento de ofrecer viviendas a gente necesitada en la ciudad y señaló como ejemplo que, al margen de las casas de l'Alquerieta, también se haya actuado en cuatro pisos del bloque de la calle Sueca. Sobre la posibilidad de actuar en el bloque de la calle Severiano Goig, recordó que no es propiedad del ayuntamiento sino de la Generalitat, admitió que se podría hacer si existe voluntad por las dos partes y apuntó que «las negociaciones siguen abiertas».

Bastidas «invitó» a la oposición a recapacitar y no criticar un proyecto en el que, según incidió, no ha querido participar por lo que, según dijo, «tiene poca legitimidad para cuestionar». Por otra parte, señaló que los vecinos de l'Alquerieta «tampoco comprenden esas críticas».

El ayuntamiento ha invertido 110.000 euros en las dos nuevas casas que entregó ayer -también se readjudicó una tercera tras la renuncia de la familia que la ocupaba desde el pasado verano- y la mayor parte de esta cantidad corresponde a la rehabilitación. De hecho, en el caso del número 23 de la calle Callao, el precio de la expropiación fue de 13.700 euros mientras que la reforma, que ha incluido el derribo de una estructura con tres plantas que se había levantado en el corral, ha tenido un coste de 48.000 ?. En el caso de la vivienda de la calle Collao 19, mucho más pequeña, el precio de expropiación fue de 10.000 euros mientras que la necesidad de rehacer parte del forjado ha elevado la rehabilitación a 49.000 euros.

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