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El Museu Faller aspira a dejar de ser el gran desconocido

Se inauguran las nuevas dependencias en la Parrilla a la espera de completar el traslado

El Museu Faller aspira a dejar de ser el gran desconocido

El Museu Faller aspira a dejar de ser el gran desconocido

Aunque existe desde mediados de los años noventa, el presidente de la Junta Local Fallera, Vicent Muñoz, no dudó en definir ayer al Museu Faller de Alzira como «el gran desconocido». Su traslado a unas nuevas dependencias en el centro de Alzira, auguró Muñoz, propiciará un mayor conocimiento y hará incrementar el número de visitas. El ayuntamiento y la JLF aprovecharon ayer la conmemoración del décimo aniversario de la declaración de las Fallas de Alzira como Fiesta de Interés Turístico Nacional para inaugurar el nuevo Museu Faller, que se ubica en la segunda planta del edificio de La Parrilla, donde hasta los años noventa tuvo su sede la JLF. El ayuntamiento ha invertido 147.000 euros en acondicionar contrarreloj unas dependencias que abarcan 450 metros cuadrados -se ganan más de cien metros respecto de la anterior sede-, lo que permitirá contar por primera vez con una exposición permanente con los 26 espolines del modelo Alzira que han lucido las falleras mayores hasta ahora. «Se trata de uno los patrimonios más grandes de las fallas que en el anterior museo no cabían y estaban guardados en armarios», indicó Muñoz, que recordó que hasta ahora sólo se han realizado exposiciones temporales.

Una comitiva encabezada por la alcaldesa, Elena Bastidas; las falleras mayores, María Pons y Claudia Gomis, y el propio Muñoz presidió la inauguración del museo aunque aún no se ha completado el traslado de los fondos. La JLF también traslada a estos locales su sede, al menos mientras se repara la actual.

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