Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las compras de vivienda usada ya suponen el 90 % de las transacciones

La Ribera registra en 2014 un ligero repunte en las operaciones aunque no mejora las cifras de 2012

Carteles de inmobiliarias en una vivienda en Alzira.

Carteles de inmobiliarias en una vivienda en Alzira. vicent m. pastor

La localidad de Cotes registró en el último trimestre del 2014 la primera transacción inmobiliaria después de tres años y medio en blanco. El tiempo dirá si se trata de un brote verde o de un punto de inflexión, aunque el balance global del ejercicio en la Ribera ofrece pocos síntomas de recuperación, en base a los datos publicados esta semana por el Ministerio de Fomento. La comarca registró el año pasado un total de 2.186 compra-ventas, lo que representa un ligero incremento (8,5 %) respecto del año anterior en que se tocó fondo con apenas 2.015 operaciones en los 47 municipios, aunque ni siquiera mejora las modestas cifras de 2012 cuando, inmersos en plena crisis económica, el ministerio contabilizaba 2.195 transacciones.

Las estadísticas relativas al cuarto trimestre del año confirman además una parálisis casi absoluta del mercado de la vivienda nueva, ya que estas operaciones apenas representan un 5,7 % del total mientras que es la vivienda de segunda mano la que tira del sector, una tendencia que ya se arrastra desde hace algún tiempo y que se agudiza si cabe más entre octubre y diciembre de 2014. Valga como claro ejemplo de esta parálisis que municipios como Cullera y Alzira, que habitualmente lideran estadísticas de actividad en el sector inmobiliario, uno por su condición de enclave turístico y el otro por su mayor población, apenas contabilizan entre los dos nueve compraventas de vivienda de nueva construcción, mientras que en 32 municipios de los 47 pueblos que conforman la comarca no se registra ninguna.

Manda por tanto el mercado de vivienda usada. Un análisis de todo el año permite concluir que un 90,1% de todas las transacciones realizadas en 2014 se concentran en este sector ya que, de las 2.186 operaciones que contabiliza el ministerio, apenas 217, un 9,9 %, corresponde a casas o pisos por estrenar.

Repunte de final de año cíclico

El cuarto trimestre del año se cerró con un repunte en la compraventa de inmuebles que suele ser cíclico. El ministerio contabiliza entre octubre y diciembre un total de 644 transacciones, lo que representa el mejor registro de los dos últimos años, lo que contribuyó a maquillar las cifras. Valga como ejemplo de los efectos que la crisis ha tenido en el sector recordar que en el cuarto trimestre de 2006, en pleno «boom» inmobiliario, se contabilizaron en la Ribera cerca de 1.900 transacciones, casi tantas como en todo el año pasado. Cabe señalar, además, que no fue ese el registro más elevado del año, ya que entre abril y mayo se alcanzaron las 1.916 operaciones.

Por otra parte, los datos publicados por el ministerio confirman que la compraventa de viviendas de protección pública ha quedado reducida a algo anecdótico. En concreto, sólo se registraron en el trimestre anterior 13 operaciones de las 644 contabilizadas, apenas un 2 %, y cinco de ellas corresponden a un mismo municipio, Algemesí. En el cómputo del año la proporción es muy similar, ya que las 46 transacciones en este sector representan el 1,8 % del total.

Compartir el artículo

stats