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Una trovadora arraigada en la comarca

La intérprete ligada a Llaurí ha ganado el premio al mejor disco folk 2015 con «Mare Vostrum» Ha dedicado 25 años a investigar e interpretar

Una trovadora arraigada en  la comarca

Una trovadora arraigada en la comarca

Su abuelo decía que era mitad hombre mitad pez porque pasó gran parte de su vida metido en el agua de los campos de arroz. Todos los antepasados de Mara Aranda vivieron entre la Ribera del Xúquer y la Costera, al menos hasta donde llegan sus pesquisas que se remontan al año 1.600.

Sus hondas raíces conectan con la tierra y vibran desde hace más de dos décadas al son de los ritmos turcos, griegos, occitanos y las músicas antiguas, medievales y sefardíes que han dejado como resultado casi una veintena de discos propios. Mara Aranda se considera compositora de letras y músicas pero es mucho más, es una investigadora sagaz, una mujer cultivada que ha dedicado su vida a las canciones de trovadores, a los ritmos medievales y que últimamente se ha especializado en las melodías sefarditas.

Elogios tras el desprecio

Recientemente recibió en el Palau de la Música de Valencia el premio al mejor disco folk 2015 en una velada impulsada por el Colectivo Ovidi Montllor (COM) a la que asistieron, entre otros, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, la vicepresidenta Mónica Oltra y el presidente de les Corts, Enric Morera. Un hecho insólito para quienes vieron cómo se gestaba el COM en 2004, cuando un grupo de músicos y cantantes en valenciano se encerraron en el Palau de la Música con la intención de visibilizar el desprecio al que eran sometidos por parte de los entonces gobernantes.

Hasta alcanzar el premiado «Mare Vostrum» han pasado 25 años, un cuarto de siglo desde aquel primer concierto de la «rara avis» de la música en valenciano, que es Mara Aranda por ser mujer y por haberse decantado por las composiciones antiguas.

Admite que «faltan féminas» aunque entiende que no haya más: «mis hijos tienen una diferencia de edad de 15 años y no es casual». Argumenta la interprete que un músico generalmente se ve obligado a ser productor, manager, asesor de imagen, video-recordin y webmaster y que en esa tesitura «es comprensible que la gente lo desestime como opción válida para construir un futuro».

Para esta cantante, «Mare Vostrum» es una parada más en su travesía. Durante décadas esta vecina de Llaurí se ha dedicado a viajar e investigar durante su estancia un buen número de enclaves mediterráneos como Salónica, Estambul o Creta, entre otros. «Mi interés por las diferentes músicas que se creaban en este rico espacio geográfico con el que guardamos tantísimas similitudes no pasa por conocer solamente un puñado de partituras para reinterpretarlas. Hay que ir al origen y ver la orografía del paisaje, leer a sus poetas y filósofos, sus ideólogos e intelectuales y también escuchar y hablar a la gente en las calles y plazas, ver cómo se especian sus platos, como festejan las ocasiones, como hablan de sus muertos. Todo ello hace que la intensidad con la que después se produce la creación o la reinterpretación sea notable» asevera.

Mara Aranda asegura que no ha apostado por el valenciano como lengua en la que interpretar su música sino que éste es el idioma en el que han hablado sus ancestros durante centurias y en el que ella de manera natural también se comunica. «Con ella expreso todo aquello que me bulle en las entrañas y más arriba». Dice que «jamás en ningún lugar del planeta se me ha preguntado porqué canto en valenciano». Eso sí, cuando interpreta música sefardita canta en judeo-español, cuando se trata de una cantiga de Santa María lo hace en galaico-portugués y cuando hace lo propio con una canción de trovadores, entonces se expresa en occitano.

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