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Insectos contra las plagas

?AVA habilita en la finca de Sinyent «hoteles» y planta especies para atraer a depredadores

Insectos contra las plagas

Insectos contra las plagas

La finca experimental de Sinyent que AVA gestiona en Polinyà ha habilitado unos singulares hoteles de insectos en un lateral. Junto a ellos, y a lo largo de 400 metros lineales en el linde con la carretera, se han distribuido decenas de plantas de hasta ocho especies distintas para que a los huéspedes de estos hoteles no les falte de nada. O al menos, que no les falte polen. Se trata de una forma de atraer una fauna auxiliar que ayude a combatir las plagas que puedan afectar a los cultivos de las parcelas interiores. De hecho, cada una de las especies seleccionadas tiene como objetivo propiciar la presencia de depredadores de un cultivo concreto.

«Se trata de crear un reservorio de insectos beneficiosos para el campo. Esas plantas se han selección en función del momento de la floración para que siempre haya polen viable para que estos insectos beneficiosos tengan alimento cuando no dispongan de insectos-plaga», relata Óscar Martínez, el ingeniero agrónomo que está al frente de la finca experimental de 26 hectáreas de AVA, mientras detalla que en el otro lateral, el que discurre más próximo al cauce del río, se han cultivado plantas aromáticas «que también generan polen para estos insectos». Se trata de las denominadas «franjas de biodiversidad».

«La biodiversidad es una técnica que ha existido toda la vida, aunque es verdad que hace unos años nadie utilizaba estos métodos. Pero el escenario agrario está cambiando y los agricultores tenemos que ser capaces de demostrar a la sociedad que no sólo podemos ofrecer productos de primera calidad sino también que tenemos un compromiso con el medio ambiente», apostilla el vicepresidente de AVA, Bernardo Ferrer.

Aprovechar espacios muertos

El dirigente de la entidad agraria incide en que se trata de explicar a los agricultores que hay plantas que pueden ser beneficiosas para sus cultivos y que en cualquier campo hay zonas marginales, caminos, etcétera, en las que se pueden cultivar. «En países europeos hay mucha sensibilidad por los insectos porque el clima es adverso para ellos. Aqui, con este clima, los insectos tienen mucho protagonismo, pero hay que buscar el equilibrio, con estos reservorios esta fauna auxiliar puede hacer su papel y el agricultor está para hacerlo», subraya Ferrer.

La distribución de las plantas en el perímetro de la finca de Sinyent está vinculada a los cultivos que pretende proteger a través de esta lucha integrada. De este modo, la «Dittrichia viscosa» se ha plantado pensando en el olivar, la «Achilea millefolium» en los cítricos, la «Lobularia vulgaris» en el caqui y el «Tanacetum vulgare» en el paraguayo. También se ha plantado salvia, tomillo y lavanda.

Óscar Martínez detalla que esta técnica para combatir las plagas de forma natural pasa primero por un estudio de los cultivos existentes para ver «si hace falta introducir alguna especie de insecto beneficioso que nos intereses y ver luego la movilidad que tiene desde esa zona reservorio al cultivo».

El técnico destaca las ventajas de esta lucha integrada, especialmente cuando están disminuyendo las materias activas autorizadas. «Cada vez hay menos para combatir las plagas, las normas son más restrictivas y hay que intentar hacer el menor número de tratamientos fitosanitarios posible», comenta, mientras señala que la lucha contra las plagas se tiene que complementar con la lucha integrada y diferentes técnicas «de confusión sexual, atracción y muerte....» que evite hacer una aplicación fitosanitaria.

«Hay que buscar el equilibrio, esta fauna auxiliar puede hacer su papel», subraya Ferrer.

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