La historia se repite. Un delincuente trepa de madrugada hasta una ventana de la segunda planta de la piscina cubierta de Alzira, se cuela por la sala de «spinning» y, ya dentro de la instalación, coge un extintor y golpea el cristal de dos máquinas expendedoras de «snacks» para llevarse la recaudación, un puñado de euros en cada caso.

Se trata del tercer robo de similares características cometido en el interior de la piscina de Alzira en poco más de dos meses y la empresa que explota estas máquinas de «vending» ha comunicado su decisión de retirarlas dada la reiteración. No resulta rentable mantenerlas. Esta misma decisión ya la había tomado antes en un almacén de fruta de Guadassuar donde las máquinas también habían sido violentadas.

Cabe recordar que en los últimos meses se ha producido un oleada de robos similares en máquinas expendedoras de Algemesí, principalmente, pero también de Alzira, Guadassuar y Almussafes y, como ya adelantó el sábado Levante-EMV, las fuerzas de seguridad han detenido en cinco ocasiones a una misma persona como presunta autora de estos robos.

La última, la semana pasada, cuando agentes del Cuerpo Nacional de Policía le esperaban en el interior de una empresa de Algemesí en la que ya había forzado las máquinas con anterioridad y a la que accedía tras escalar por un poste de unos seis metros de altura. La investigación atribuye a esta persona hasta siete robos en establecimientos de Algemesí.

El personal de la limpieza que a primera hora de la mañana accedía ayer a la piscina municipal de Alzira se topó con el delincuente y la policía sospecha que puede tratarse de la misma persona, dados los antecedentes y la descripción facilitada. En el interior había restos de sangre ya que, a parecer, se habría cortado al romper una de las máquinas. No obstante, el autor recurrió en esta ocasión a un extintor cuando por lo general utilizaba un escarpe para forzar las máquinas. La investigación sigue abierta.