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Polémica

Manuel queda fuera del plan de la CHJ para limpiar el Albaida de plantas invasoras

El organismo de cuenca y la conselleria planifican una actuación aguas arriba y "revisarán próximamente" tanto el tramo que la "Ludwigia" cubre por completo en la Ribera "como otros en los que puede aparecer"

Una vista del río Albaida, a la altura de Manuel, la semana pasada.

Una vista del río Albaida, a la altura de Manuel, la semana pasada. v. m. p.

La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha previsto una actuación para eliminar plantas invasoras en el curso alto del río Albaida, en concreto, en el término de Bellús, aunque no contempla inicialmente hacerlo en Manuel, donde la «Ludwigia grandiflora» llega a cubrir por completo algunos tramos del cauce, como adelantó el domingo Levante-EMV.

Fuentes de la CHJ indicaron ayer que, de la mano del Servicio de Vida Silvestre de la Conselleria de Transición Ecológica, que según indicaron es la Administración competente en materia de invasoras, ya se había previsto esta intervención para retirar varias especies invasoras -la «Ludwigia» incluida- en Bellús y señalaron que «próximamente», se revisará el tramo de Manuel «junto a otros puntos en que pensamos que pueda aparecer». Las mismas fuentes recordaron que en el año 2016 ya se realizó una intervención sobre un foco puntual de esta planta en el río Albaida a su paso por Manuel con un coste algo superior a los 5.000 euros.

La «Ludwigia Grandiflora» es una planta que forma parte del Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. Originaria de América, se introdujo en Europa como planta ornamental en estanques y jardines, aunque en ocasiones también se ha empleado para favorecer la pesca ya que la vegetación enraizada crea un buen nicho para el desove de los peces. Se trata de una especie que puede extenderse con suma facilidad ocupando grandes superficies y produciendo una biomasa muy elevada en poco tiempo, gracias a su importante desarrollo vegetativo, lo que la convierte en una de las especies exóticas más invasoras, según recoge la ficha de la «Ludwigia» en el catálogo estatal.

De muy difícil control

Éste alerta de que su control es muy difícil ya que en caso de realizarlo de forma mecánica se puede favorecer su dispersión y que su retirada también representa «un gran desafío logístico». Su gran capacidad de colonización y propagación tiene efectos negativos sobre las comunidades vegetales autóctonas y afecta a la calidad de las aguas ya que contribuye al agotamiento del oxígeno y, en última instancia, provoca una merma muy importante de la biodiversidad en lo sistemas naturales afectados.

La «Ludwigia» ha aflorado de forma cíclica tanto en el río Albaida como en el Xúquer desde hace ya algunos años, aunque las mayores concentraciones en una etapa reciente se han producido en el primero y, en concreto, a la altura de la localidad de Manuel, donde hay tramos en que apenas se ve el río. Por lo que respecta a su presencia en el Xúquer, es mucho más reducida y se limita a las orillas del cauce en algunas zonas del curso bajo, especialmente en torno a Riola y Fortaleny, aunque también se puede observar en Alberic.

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