El Ayuntamiento de Alzira estudiará instalar máquinas de reciclaje de envases con incentivos a los usuarios, bien descuentos y ofertas en comercios locales, una pequeña cantidad económica o premios para asistir a las actividades culturales que programa el propio ayuntamiento, que previsiblemente se ubicarán en los mercados municipales, según se desprende del acuerdo adoptado el miércoles en el pleno.

El gobierno municipal (Compromís-PSOE) se adhirió a una propuesta inicial de Ciudadanos para favorecer la recogida de envases ligeros a través de las denominadas Smart RVM (Reverse Vending Machine) que finalmente fue aprobada por unanimidad. La concejal de la formación naranja Clara Aledón explicó que se había modificado la propuesta inicial ya que su grupo comprendía los argumentos de la existencia de un contrato con Ecoembes y el alto coste que puede suponer el transporte de estos envases, lo que había moderado las expectativas de la propuesta de acuerdo, aunque indicó que se conseguía el objetivo de «abrir el debate y empezar a caminar».

El concejal de Servicios Municipales, Fernando Pascual, incidió en el pleno en que hay dificultades legales porque hay un convenio en vigor con la empresa encargada de la recogida de este tipo de residuos, advirtió que el Plan Integral de Residuos (PRI) no contempla este tipo de máquinas, pero señaló como previsibles emplazamientos los «mercados municipales, que es donde podemos trabajar», dijo, mientras señalaba que a la espera de encontrar la fórmula más viable dado el alto coste de estas máquinas de recogida y compactación, «en esa línea vamos a poner esto en marcha pronto».

Llegar al 80 % en 2030

La resolución del pleno emplaza al gobierno municipal a estudiar la posibilidad de implantar este sistema de máquinas de reciclaje con incentivos dado que el Parlamento Europeo ha señalado como objetivo para el año 2030 alcanzar un 80 % de reciclaje en el caso de los envases ligeros y al considerar que la recuperación de envases es una forma de promover el reciclaje, estimular la concienciación y motivar a los usuarios.

«Se trata de estudiar cuál es la mejor fórmula para nuestra ciudad porque al mismo tiempo que se fomenta el reciclaje también se puede fomentar la cultura, el comercio local u otros intereses que los diferentes departamentos puedan establecer para nuestra ciudad», expone la propuesta.

El concejal de Medio Ambiente, Pep Carreres, expresó la satisfacción de su grupo por esta resolución. Recordó que la conselleria intentó implantar este sistema en la legislatura pasada, y defendió que, aunque sea de forma humilde, son positivas estas iniciativas ya que, según dijo, «llevamos 20 o 30 años de retraso respecto de algunos países de Europa».