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de ayer a hoy

Alcalde con rango divino

Carlos Llinares impulsó la concesión del título honorífico a la Virgen del Lluch

Alcalde con rango divino

Alcalde con rango divino archivo rovira

Carlos Llinares Ariño presidía la corporación municipal en setiembre de 1948, cuando el ayuntamiento aprobó nombrar a la Virgen de Lluch Alcalde Honorario Superior Perpetuo de Alzira.

El que fue abogado y a la vez alcalde de Alzira, hijo del también alcalde Carlos Llinares Miño, nació el Alzira el 30 de junio de 1898, falleciendo en València el 3 de abril de 1972, fiesta de la Pascua de Resurrección, a los 74 años de edad. Sus estudios medios, como casi todos los alcireños de su época, los realizó en las Escuelas Pías, continuando los superiores en el Colegio Mayor Beato Juan de Ribera -hoy elevado a los altares- en Burjassot, donde fue becario, obteniendo premio extraordinario de fin de carrera de Derecho, ostentando muchos años el decanato del ilustrísimo Colegio de Abogados de València.

En su condición de abogado, pertenecía a la cofradía del Ecce Homo, de la que fue presidente en 1942. Toma posesión como alcalde el 6 de abril de 1946 y ostenta el cargo hasta el 23 de febrero de 1953, cuando le sucede Bernardo Andrés Bono. Fue un hombre cristiano que supo inculcar la fe a sus hijos. Pertenecía a la Adoración Nocturna Española. Dos hechos relevantes marianos destacan en su vida: en el pleno que presidía en el ayuntamiento, el 29 de abril de 1948, se acuerda llevar a cabo el voto asuncionista ante la imagen de la Inmaculada en la iglesia de Santa Catalina -talla de Antonio Ballester- que se realizaría en la tarde del 6 de mayo de aquel mismo año, festividad de la Ascensión. En otra sesión plenaria celebrada a las 23,40 del miércoles 2 de junio de este mismo año, se acordó la propuesta del alcalde para que se reconociera a la Santísima Virgen de Lluch como Alcalde Honorario Superior Perpetuo de la ciudad, «consecuente con el amor y cariño que los hijos de Alzira dispensan a la Virgen, como patrona de Alzira». El acuerdo adoptado incluía que a «esos efectos se iniciaría una suscripción popular para la adquisición del bastón de mando que en su día de impondría a la imagen, con motivo de la festividad que se fije», decía el alcalde. El acuerdo tomó realidad en 18 de septiembre de 1949.

También el alcalde asistió, junto con la corporación municipal, a la santa misión que los padres paules impartieron en Alzira en octubre de 1951, con motivo del «Año Santo», siendo apadrinado el evento por la imagen de la Virgen de Lluch. En esta celebración se inició el proyecto de levantar un colegio religioso junto al santuario de la Muntanyeta del Salvador, que dirigieran sacerdotes de la orden salesiana, congregación a la que pertenecía el arzobispo Olaechea, colegio que no pudo realizarse por la triste helada acontecida en la Ribera en febrero de 1964, que congeló los naranjos «fins la soca».

Añadamos que el alcalde Llinares recibió a marinos de la VI Flota americana cuando visitaron Alzira. El primer mandatario recibió y cumplimentó al almirante de la flota Mr. Smith, en el recorrido por la ciudad. Fue en 1953, acompañándoles como cicerone por los lugares más bellos de la población. La Muntanyeta del Salvador; l'Hort de les Aigües y el huerto San Jorge fueron los parajes que disfrutaron los ilustres visitantes, que compararon los huertos con el fondo del Mediterráneo, con su hermosa Californa, según manifestaba el capitán Spot, de la marina norteamericana.

En los siete años que rigió la ciudad, el alcalde Llinares estuvo en varios acontecimientos. En 1947 se encargó al técnico de obras del ayuntamiento, señor Parra, que hiciera desaparecer l'Escola del Ratolí, donde miles de alcireños habían pasado por sus aulas, construyéndose en el solar el primer grupo escolar de Alzira, el Julio Tena. En el derribo de este edificio se perdieron los baños árabes mejor conservados al Sur de la Comunitat Valenciana, siendo más tarde ubicada la oficina de la Delegación de Hacienda.

Tres fueron las condecoraciones que recibió en vida Carlos Llinares, la de Caballero de la Orden de Cisneros, del Mérito Civil y una tercera como diputado provincial. Distinciones que sus hijas Inmaculada y Amparo ofrecieron a la Virgen de Lluch en las fiestas de 2001. Otras muchas cosas realizó en su legislatura el alcalde Carlos Llinares, que no están recogidas en estas cortas líneas.

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